Política y Economía

Escalas salariales “diluidas” en mínimo

“Yo gano igual que un obrero. Tengo 25 años en el área de la docencia universitaria, dos postgrado, una maestría, cursos fuera del país y mi sueldo no llega a los 2.300 bolívares soberanos”, resaltó un docente universitario.

 

 

La implantación de una nueva escala o tabulador salarial “único” en la administración pública, y que se ha extendido en gran parte de las empresas privadas, se ha convertido en las últimas semanas en el principal motivo de malestar y “detonador” de las continuas protestas que a diario se registran en el país.

 

El pasado 5 de septiembre, el ministro de Comunicación e Información, Jorge Rodríguez, explicó en una rueda de prensa que el Gobierno nacional había aprobado una tabla salarial “única” para los trabajadoras de la administración pública que estará anclada a la criptomoneda Petro. El anuncio se hizo luego de conocerse el nuevo aumento del sueldo mínimo y que quedó fijado en 1.800 bolívares soberanos.

“Ya se aprobaron las tablas salariales correspondientes para los trabajadores públicos, de ministerios, entes descentralizados, regiones y municipios”, dijo Rodríguez, al destacar que por primera vez la tabla no tendrá sueldos diferenciados. “Habrá una sola tabla que regirá para toda la Administración Pública”, con elementos fundamentales que permitirán organizar la administración pública.

El anuncio ha caído como un “balde de agua fría” para muchos trabajadores del sector público y privado, quienes vieron como de un “plumazo” fueron borrados los años de servicio, niveles y grados de preparación y otros beneficios laborales.

“Yo gano igual que un obrero. Tengo 25 años en el área de la docencia universitaria, dos postgrado, una maestría, cursos fuera del país y mi sueldo no llega a los 2.300 bolívares soberanos. Percibo lo mismo que una persona de mantenimiento, sin que esto suene a menospreciar su trabajo. Pero mi preparación y experiencia en cualquier parte del mundo se recompensa, acá en Venezuela no. Eso se acabó”, se quejó molesto Iván Montero, un docente de la Universidad del Zulia (LUZ).

Similar queja tienen los ingenieros “de carrera” en Corpoelec. “Yo tengo una cuadrilla  de 15 personas a mi cargo, soy supervisor con 20 años de experiencia y mensualmente cobraré 1.500 soberanos, lo mismo que una persona que tiene en la empresa 3 meses. Esto es algo insólito (…) ya no cuentan mis años de servicio. Trabajé duro para superarme, para tener un mejor puesto y eso no vale para nada”, agregó Manuel Soto, ingeniero de la empresa eléctrica.

Si bien el salario mínimo se había mantenido muy bajo, equivalente a dos dólares por mes, trabajadores con trayectoria o alguna especialidad no esperaban que con el quinto ajuste salarial de Maduro en el año se igualarían de esa forma los sueldos.

Desde los sindicatos la voz de protesta es la misma: la unificación de las tablas lo que trajo fueron “desmejoras”, “malestar” y “rechazo” masivo. 

“A diario se registran más de 20 protestas en todos los sectores de la administración pública. El Gobierno acabó con más de 50 años de lucha y reivindicaciones laborales de los trabajadores. Médicos, maestros, profesores, ingenieros petroleros (…) todo el mundo rechaza que se irrespeten los años de servicio, la meritocracia. Prácticamente se eliminaron los contratos colectivos”, opinó José Martínez, miembro del Sindicato Nacional Unitario de Trabajadores Públicos de Venezuela.

El gremio universitario también mantiene su rechazo a la nueva tabla salarial, anunció recientemente Víctor Márquez, presidente de la Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela (Apucv).

“Según la tabla ajustada a la Constitución, un instructor ganaría 4,75 salarios mínimos, es decir,  BsS 7.200; pero la tabla de la Opsu indica que va a cobrar  BsS 2.510”, explicó.

“Nuestros derechos los seguiremos defendiendo. El Gobierno mató todos los contratos colectivos del país”, enfatizó.

“Ahora estamos peor (…) porque antes nos pagaban por años de servicio y por especialidad y ahora en un hospital todos cobran igual, desde el que limpia los pasillos hasta el que salva vidas”, dijo Carolina Araujo, una enfermera de 48 años, a Reuters, con dos décadas de servicio, cuando protestaba esta semana frente al Ministerio del Trabajo en  Maracaibo.

El experto en derecho laboral, Jesús González, puntualizó a este medio que “el Gobierno nacional cometió un grave error al suprimir las tablas salariales ya existentes. Todo lo que rige en materia laboral y salarial debe ser consultado y definido en un diálogo tripartita: Gobierno, sindicatos y federaciones y algún representante de la OIT. Eliminar los años de servicios no se digiere tan fácilmente y eso es lo que genera continuas protestas en el país”.

Indicó que la “situación también afecta al sector privado. Muchos empresarios se han visto en la necesidad de igualar los sueldos de todos sus trabajadores porque el sueldo mínimo aumentó abruptamente un 5.000%. La reducción de personal es la única vía que tienen los empresarios para cubrir parte de la nómina porque los números no dan”.

El director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Guy Ryder, dijo recientemente que se examina la “grave” situación laboral en Venezuela a cuyo Gobierno se pidió su colaboración para realizar una visita y poder emitir un informe.

En una rueda de prensa en la capital panameña, Ryder señaló que “están esperando respuesta del Gobierno de Venezuela” para que pueda viajar a ese país una misión de la OIT y “emitir un informe en diciembre próximo”, luego de las quejas recibidas por el sector empresarial.

“La comisión para Venezuela es la doce, no es una cosa que pasa todos los días, la última fue hace diez años, se establece porque existen problemas graves, una preocupación sobre cumplir los convenios firmados y es resultado de una queja del sector patronal, es poco habitual”, añadió.

Ryder dijo que el objetivo de la visita “no es de condenar, castigar, sino buscar soluciones, abrir espacios de diálogo con miras al pleno respeto de los convenios ratificados”.

Desde el oficialismo, Wills Rangel, presidente de la Futpv y de la Central Bolivariana Socialista de Trabajadores (Cbst), aseguró que las tablas salariales, primas y contratos colectivos de los diferentes sectores, continuarán “inalterables” y que se conservan todos los beneficios.

En declaraciones a AVN, denunció que la noticia de que los beneficios de las tablas salariales desaparecerían tras el anuncio del nuevo salario mínimo en 1.800 bolívares soberanos, se trata de una matriz que busca “seguir apostando a la desestabilización económica”.

“Como presidente de la Central Bolivariana Socialista de Trabajadores garantizo que todas las incidencias y todas las primas contenidas en los contratos colectivos y en el contrato de la industria petrolera se conservan inalterables, pues los derechos y beneficios de los trabajadores son progresivos”, aseveró Wills Rangel.

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