Impensable, lejana, difícil. Así luce la posibilidad de diálogo entre el Ejecutivo nacional y la nueva Asamblea Nacional de mayoría opositora tras su instalación el martes pasado.
Sin embargo, para los analistas, la situación económica del país y la propuesta de la oposición de buscar un mecanismo para buscar el cambio de Gobierno son dos temas que hacen perentorio un acercamiento.
¿Cómo? Desde la óptica de los expertos, ese acercamiento debe comenzar a activarse comenzando por aprovechar la capacidad de interlocución de las fichas clave que se vislumbran en uno y otro lado.
Entre las figuras que los consultados observan como eventuales interlocutores Gobierno-AN, mencionan por el oficialismo al recién designado vicepresidente de la República, Aristóbulo Istúriz; los diputados Héctor Rodríguez y Tania Díaz; y el exembajador ante la OEA, Roy Chaderton; mientras que por la oposición advierten a los diputados Edgar Zambrano y Omar Barboza; al dirigente político Hiram Gaviria y al exsecretario de la MUD, Ramón Guillermo Aveledo, entre otros.
“No les queda otra que entrar a una agenda de diálogo y entendimiento, así sea ‘bajo la mesa’, para sacar adelante el tema económico, porque si no lo hacen, en los próximos cien días ambos sectores estarán en problemas; van a perder los dos sectores”, sostiene el analista político Jesús Castillo Molleda.
En su opinión, el Gobierno nacional, en el corto plazo, “estará con menos popularidad y con una crisis interna profunda y el Legislativo enredado por no dar ningún resultado, porque estarían reformando leyes pero la gente no va a sentir en su bolsillo una mejoría y podrían ser señalados por eso”.
Contradicciones de por medio, la oposición ha puesto sobre la mesa su apertura al “diálogo público”, pero sin transar en sus objetivos de la polémica Ley de Amnistía y el cambio del Ejecutivo en los próximos seis meses, como afirmó el nuevo presidente del Parlamento, Henry Ramos Allup.
Para el exconstituyente Hermann Escarrá, la agenda del diálogo puede iniciarse precisamente por este tema.
“El discurso de Henry Ramos es un poco contradictorio, pero entiendo que tiene que ver con las condiciones en que se encuentra cada sector. Planteó la búsqueda de soluciones, la amnistía… pero fue muy enfático de un lapso de seis meses para buscar el cambio constitucional del Gobierno. Esto hace más complejo el diálogo, pero no lo elimina”, sostiene el experto constitucionalista, vía telefónica, a PANORAMA.
“En situaciones aún más complejas que esa se ha logrado el diálogo entre las partes, por ejemplo, en el primer periodo de Caldera el proceso de pacificación de la guerrilla tanto urbana como en el interior del país”, recuerda.
La razón de sentarse a conciliar ambas partes se debe a que si bien la “oposición puede activar el mecanismo constitucional a través del artículo 233, que establece las distintas causales de falta absoluta, y que son las que están estudiando (en la oposición)”, el Presidente tiene a su vez dos mecanismos: el artículo 70 y siguientes (referidos al referendo consultivo, las consultas públicas y revocatorio), y el previsto en los artículos 340 y 342 de la Constitución (Reforma Constitucional), presentando en Consejo de Ministros una enmienda, siendo el Poder Electoral el que la someterá a referendo a los treinta días siguientes a su recepción formal.
“Ambos sectores tienen que sentarse a dialogar. Esto en estrategia se llama ‘mecanismo de contención’, y efectivamente hay mecanismos de falta absoluta; y el Gobierno, de esta parte, puede poner en la mesa de diálogo la enmienda o el referendo, esto sería un mecanismo de compensación”, a partir del cual se establecería una conversación para hablar de temas económicos, políticos, fronterizos.
“Desde mi punto de vista, de allí emerge el diálogo, porque las dos partes tienen compensación estratégica de fuerzas, para evitar una vulnerabilidad política; es necesario consensuar, ponerse de acuerdo en una agenda nacional”, precisa Escarrá.
El exdiputado Hiram Gaviria (partido Puente), estima que el diálogo más urgente es el económico. “Veo con preocupación la crispación política de los últimos días en el país y pienso que hay que hacer el esfuerzo por buscar más los puntos de encuentro que de desencuentro para dar con el rumbo económico”, refiere Gaviria.
Tras enumerar la caída de los indicadores de crecimiento y producción y el alza de la escasez y la inflación, el exparlamentario considera que “hay que presentar un plan con amplio consenso político y social para Venezuela y dialogar también sobre el tema de los poderes públicos y para ello se requiere sosiego político, enterrar el hacha de la guerra, porque hay una nueva realidad” marcada por la economía”.
El año comienza acompañado por una situación-país de confrontación política, repolarización y, una aguda crisis económica que, para los analistas, no tiene otro camino que el diálogo.