Vientos de conciliación siguen soplando en el futuro de las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos. Desde las primeras reuniones de bajo perfil que han sostenido los representantes de los dos gobiernos, las declaraciones sobre el rumbo del diálogo no han cesado.
Ayer, una nueva señal diplomática se escuchó desde la administración del presidente Barack Obama: su consejero del Departamento de Estado, Thomas Shannon, declaró en una entrevista en Madrid, que los diálogos que su país mantiene actualmente con Venezuela “empezaron al pedido de Maduro”, reseñaron portales citando a EFE.
Shannon, quien participó en una Tribuna Americana organizada conjuntamente por la Casa de América en la capital española, resaltó que fue el presidente venezolano, Nicolás Maduro, quien “decidió buscar una manera de establecer un canal de comunicación” con Estados Unidos.
El diplomático describió la situación como de “esperanza” aunque recalcó que el proceso se encuentra en su “inicio”. El consejero refirió que la administración de Barack Obama está “aceptando las conversaciones con interés, pero reconociendo que hay diferencias entre nosotros y Venezuela”.
Desde hace semanas, se mantienen reuniones de bajo perfil mediático entre representantes de los dos países y en las que responsables venezolanos como Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional, se han entrevistado con Shannon, elegido por Estados Unidos para esta tarea.
A la pregunta de dónde está ahora la pelota, y quién tendría que dar un paso hacia adelante, el diplomático estadounidense respondió: “Esto no es fútbol” y “la pelota está en los dos campos”.
Shannon insistió en que hay que encontrar la manera de establecer “un nuevo espacio de diálogo para ver qué podemos hacer (ambos países) en la región”, y se refirió a casos concretos como el proceso de paz que el gobierno colombiano mantiene con la guerrilla de las Farc desde 2012 y a Haití.
El lunes pasado, a propósito de la reapertura de la embajada de Cuba en Washington, el secretario de Estado de EE UU, John Kerry se refirió a Venezuela. “Esperamos que nuestras relaciones diplomáticas con Cuba puedan impulsar no solo un mejor diálogo en Venezuela sino tal vez ayudar a Colombia a culminar su conflicto armado”. “El canciller (Bruno) Rodríguez (Cuba) y yo hablamos específicamente sobre Venezuela y nuestra esperanza de que podamos hallar una mejor vía, porque toda la región se beneficiará si ningún país es hecho un chivo expiatorio por los problemas internos de un país”, dijo Kerry.
En Venezuela, el presidente Nicolás Maduro, dijo el lunes pasado sobre el acercamiento La Habana-Washington, que “el mundo espera que este paso permita avanzar relaciones de respeto en términos de igualdad”.
El pasado 9 de julio, el Jefe del Estado confirmó que hasta en dos ocasiones se reunió con el enviado especial de Estados Unidos para intentar superar la crisis bilateral.
“Yo apuesto al éxito del canal diplomático que abrió el presidente (estadounidense Barack) Obama después de que nos dimos las manos”, refirió en alusión a su breve encuentro en el marco de la última Cumbre de las Américas, celebrada en Panamá.
El principal tema de discusión, dijo entonces Maduro, fue el decreto ejecutivo firmado por Obama el año pasado en el que declaró a Venezuela una amenaza para la seguridad estadounidense.
El Mandatario manifestó en esa oportunidad que se espera que “más temprano que tarde logremos que se derogue el decreto que amenaza a Venezuela y alcancemos una regularización de las relaciones bilaterales sobre la base del respeto mutuo”.
También explicó el Jefe del Estado que sobre la mesa de negociaciones está el tema de las embajadas en Washington y Caracas para concretar su tamaño y sus funciones, además de las posibilidades de cooperación en instancias regionales.