El Consejo Nacional Electoral (CNE) está a la espera de que el Consejo de Cancilleres de la Unasur designe un representante especial que venga con una misión a acompañar los comicios del 6-D.
En entrevista con Vladimir Villegas, la presidenta del Poder Electoral, Tibisay Lucena informó, ayer, que “hasta la fecha” el bloque regional no ha decidido quien estará al frente del compromiso, pero que “apenas se firme el convenio”, la misión “se instalará”.
Lucena indicó que “realmente no es tarde, estamos en proceso de la aprobación del acuerdo”. No obstante, reiteró que una “misión internacional no garantiza nada” porque “las garantías es un sistema auditable y verificable”.
“Se tienen las huellas, software y firmas de auditorías digitalmente. No hay manera de modificar las máquinas”, aclaró la rectora principal.
En cuanto al caso que trascendió, del jurista brasileño Nelson Jobim, quien según la oposición habría rechazado venir a Venezuela porque no era en calidad de observador, Lucena aseveró que “no ha sido vetado” para las elecciones legislativas.
Por otro lado, Lucena desestimó las recientes declaraciones del secretario de Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Jesús Torrealba, quien expresó que el acuerdo con la Unasur estaba en veremos, la calificó de “bravuconada”.
Detalló que Torrealba ha reclamado la presencia de más de 500 veedores internacionales y asegurado que el CNE debe aceptar “observadores» en las elecciones aunque no estén debidamente acreditados.
La rectora Lucena destacó que ninguna misión de acompañamiento en Venezuela ha sido de 500 personas y que el promedio de observadores internacionales de la Unión Europea (UE) o de la Organización de Estados Americanos (OEA), que se admiten en otros países de la región ronda los 40 integrantes.
Precisó que una misión de tal magnitud no se ha admitida en ninguna nación. Y que la más grande que ejerció labores de acompañamiento en el país se registró en las elecciones presidenciales de 2012, y fue de 300 personas.
De igual forma, ratificó que, de acuerdo con la ley, ninguna persona que no esté debidamente acreditada puede ingresar a un centro de votación a ejercer funciones de veeduría. Refirió que la postura de Torrealba es la de “no me importa el reglamento, la Constitución, aquí se hace lo que yo quiero”.
Lucena explicó que los partidos pueden traer al país a sus invitados que serán acreditados formalmente por el CNE. “Es una cantidad pequeña y estoy segurísima de que lo vamos a volver a aprobar, como siempre hemos hecho”.
Asimismo, resaltó que la próxima semana llegará a Venezuela una comisión de expertos y técnicos electorales latinoamericanos “de alto nivel”.
En la MUD ya se enviaron invitaciones, afirmaron fuentes de la oposición, pero que “aún no es bueno revelar cuántas y a qué países, es información reservada en este momento y hoy (ayer) estamos reunidos en referencia a este tema”, indicó una fuente consultada.
Sin embargo, el presidente de la Comisión Electoral de la MUD, José Luis Cartaya, destacó a este rotativo que “la observación electoral no es para la Unidad, sino para el país, es una garantía de tranquilidad, que los electores sepan que el mundo verá los comicios; además la ley dice que podemos tener hasta 500 invitados”, opinó.
De la polémica, el vicepresidente de la Comisión Política Exterior, Saúl Ortega señaló que en Venezuela “no se acepta observación electoral, sino acompañamiento”.
“El órgano electoral invita a sus pares de cada país. Un buen acompañante es el que sabe que el proceso electoral venezolano es un ejemplo para el mundo, nadie puede imponer condiciones”, agregó el parlamentario del Psuv.