El Gobierno de Brasil intentará crear un «corredor humanitario» para enviar medicinas a Venezuela, dijo el martes el canciller José Serra tras reunirse con el líder opositor Henrique Capriles, poco después de que Caracas dijera que no necesita la caridad de nadie.
Serra se reunió el martes con Capriles, quien está recorriendo Sudamérica y viene de reunirse con los presidentes de Argentina y Paraguay. El funcionario brasileño sostuvo que la posición de Brasil es no interferir en los asuntos internos de otros países, una histórica postura del gigante sudamericano, pero criticó al Gobierno de Nicolás Maduro.
«Para mí, un país que tiene presos políticos no es un país democrático. Un país que tiene 80 presos políticos, sin hablar de los 2.000 procesos que están en marcha amenazando las libertades de la gente, no es un país que disfrute de la democracia, eso está claro», sostuvo Serra. «Tenemos una política de no interferencia en las cuestiones internas de otros países, pero no podemos ser indiferentes al atropello a la democracia, la falta de respeto a los derechos humanos y la situación brutal de carencia que hoy vive la población venezolana», agregó.
Venezuela, otrora uno de los países más prósperos de América Latina, actualmente enfrenta una severa desaceleración económica. Largas filas de personas que buscan alimentos y medicinas han agravado las protestas mientras la oposición presiona por la celebración del referendo. La oposición venezolana acusa al Consejo Nacional Electoral de dilatar el proceso, ya que si el referendo se realiza el próximo año, de ser revocado, sería el vicepresidente quien completaría el periodo de Maduro hasta principios del 2019.
