Tras una pausa de casi dos años, Venezuela está a un mes de acudir por vigésima vez, en los últimos 16 años, a las urnas electorales para escoger, el domingo 6 de diciembre, a los 167 miembros que integrarán el cuatro período de la Asamblea Nacional (2016-2021).
Son 114 elecciones simultáneas a disputarse en 87 circuitos electorales, ya que en un solo territorio se escogen hasta tres diputados. Ya el Gobierno, en la propia voz del presidente Nicolás Maduro, ha dicho que “son las más díficiles” por la condición del país, mientras que en los predios de la oposición hay un optimismo desbordante, que los más críticos la califican como “exagerado y triunfalista”, pues apela al descontento que siente parte de la población de votantes, 19,4 millones inscritos en el Consejo Nacional Electoral (CNE) en total, por la crisis económica.
De hecho, Luis Vicente León, director de la encuestadora Datanálisis, opinó, en su visita a Maracaibo esta misma semana, que esta elección ocurre en medio de una “crisis profunda” que aún “no ha llegado a su clímax y que este es “el proceso más difícil que ha enfrentado el chavismo y el mejor para la oposición. Con más razón debe ser muy cuidadosa”, sostuvo también en su cuenta en Twitter.
El discurso que pueden tener tanto el Comando Bolívar-Chávez como el Comando Venezuela Unida, para el economista experto en mediciones, “veremos a un Presidente tratando de amenazar diciendo que de ganar la oposición el país se irá por el despeñadero buscando, incluso, que los independientes, que no son oficialistas, pero tampoco opositores, no voten en su contra. Utilizará todas las técnicas mezcladas”.