El Parlamento alemán votó el viernes a favor de penalizar la eutanasia comercial luego de rechazar proyectos de ley que habrían vuelto el suicidio asistido completamente legal en el país.
La nueva ley penaliza a las organizaciones que asisten a los pacientes que buscan terminar con su vida a cambio de un pago y convierte la práctica en condenable con hasta tres años de prisión.
Pero los críticos dijeron que la ley, la primera legislación detallada sobre suicidio asistido aprobada por el Parlamento alemán, no dejaba claro si la práctica era un delito penal en todos los casos.
«El castigo a la eutanasia comercial expondría a los médicos al riesgo severo de investigaciones legales», dijo Renate Künast, miembro del Partido Verde e impulsora de uno de los proyectos a favor de la legalización del suicidio asistido.