La huelga convocada por la oposición venezolana entró el jueves 27 de julio en su segundo día con menos participación que el miércoles en las principales ciudades del país, dijeron testigos de Reuters, mientras que la Fiscalía confirmó tres fallecidos en enfrentamientos durante la jornada previa.
La huelga de 48 horas es parte de una escalada de manifestaciones que desde hace casi cuatro meses lidera la oposición, que ve la iniciativa del presidente Nicolás Maduro de llevar a cabo una Asamblea Constituyente como una amenaza para la democracia y la economía del país petrolero.
Los adversarios del mandatario socialista dijeron que el paro tuvo un seguimiento del 92 por ciento en la víspera, pero sus números contrastaron fuertemente con un país que acató la huelga solo de forma parcial. Maduro, por su parte, dijo que la medida de presión opositora fue «derrotada».
«Este paro no ha dado mucho fruto. La gente está trabajando por la necesidad», dijo José Vázquez, un vendedor de café en una plaza de Caracas, donde había poca afluencia de vehículos. «Estoy de acuerdo con el paro. La Constituyente que viene no es nada bueno», agregó el comerciante ambulante de 46 años. Al menos 106 personas han muerto y otros cientos han sido heridos o detenidos en medio de fuertes enfrentamientos entre la fuerza pública y manifestantes, en su mayoría jóvenes.
