Las mujeres venezolanas figuran entre las principales víctimas latinoamericanas de trata con fines de explotación sexual en España, de acuerdo con el informe anual de la Fiscalía General del Estado correspondiente a 2025.

El Ministerio Público español señaló que las ciudadanas de América Latina desplazan a la mayoría de víctimas nigerianas y rumanas registradas en años anteriores. En 2025 se detectaron 1.246 víctimas potenciales, frente a las 789 contabilizadas en 2024, lo que representa un incremento del 57,9 %. Del total, 875 fueron identificadas formalmente y 371 se encontraban en riesgo grave.

Modalidades y el uso de la tecnología

La explotación sexual continúa como la principal modalidad de trata en el territorio español. Durante 2025 se identificaron 442 víctimas de este tipo y otras 362 personas sufrieron riesgo grave de padecerla. Por su parte, la explotación laboral alcanzó 384 víctimas, un 54,84 % más que el año previo.

La Fiscalía indicó que gran parte del aumento responde a la capacidad de las redes criminales para captar personas mediante las tecnologías de la comunicación. Internet también se emplea para promocionar servicios sexuales a través de imágenes que luego se convierten en mecanismos de presión y amenaza.

Engaño y tránsito hacia otros países europeos

El Ministerio Público detalló que algunas mujeres ya habían ejercido la prostitución en sus países de origen o sabían que cumplirían esa labor al arribar a España. No obstante, muchas resultan engañadas sobre las condiciones laborales y terminan sometidas a coacción y abuso.

Esta circunstancia complica la identificación de las víctimas y la persecución de los responsables, ya que las organizaciones criminales se valen del conocimiento previo de la actividad para intentar restar credibilidad a las denuncias.

Por último, el informe evidenció el crecimiento de la trata con fines de explotación laboral, la cual abarcó el 13,9 % de los casos detectados. Los hombres concentran las principales víctimas en este sector, especialmente en agricultura, ganadería, servicio doméstico, hostelería, limpieza, construcción, talleres y salones de masajes y estética.