José Luis Vega pasó de jugar a las cartas con sus amigos un sábado por la tarde en Covarrubias, Burgos, a sentarse en Bruselas para debatir sobre el futuro de Europa. Tiene 65 años y forma parte de un panel ciudadano convocado por la Comisión Europea, en el que participan personas de distintos países para aportar ideas y contribuir en la elaboración de legislación europea.

De un pueblo de 500 habitantes a Bruselas

Todo comenzó cuando una joven llegó al municipio en busca de voluntarios de la zona. La acompañaba un concejal del pueblo, lo que hizo que la propuesta pareciera seria desde el principio. A partir de ahí, los interesados tuvieron que inscribirse y responder un cuestionario.

Vega pensó inicialmente que se trataba de un sorteo entre mucha gente, pero el proceso estaba limitado al código postal de la zona. Finalmente fue seleccionado y, seis meses después, acudió al edificio Charlemagne, sede de la Comisión Europea, donde participó en la tercera sesión del panel ciudadano.

Un debate sobre preparación para las crisis

La reunión en Bruselas estuvo centrada en la preparación para las crisis, un asunto que los participantes abordaron junto con personas de otros países. Desde su experiencia, Vega relató la vivencia con tono divertido, ya convertido en uno de los ciudadanos elegidos para llevar su voz y la de su entorno a un espacio de discusión europeo.