El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, utilizó este jueves la magnitud de los recursos petroleros de Venezuela como argumento central para justificar una política de expansión en la producción energética de su país y cuestionar las regulaciones de eficiencia en el consumo.

Durante un acto político en una planta de ensamblaje de camiones en Denton, Texas, el mandatario protagonizó un gesto simbólico al tirar un vaso de agua al suelo para ilustrar lo que considera un impacto marginal de las políticas de ahorro de combustible frente al volumen potencial de las reservas venezolanas. «Si añadimos a Venezuela, tendremos el 58% del combustible del mundo. Ahorrar un vaso de combustible como este es ridículo», aseveró ante trabajadores y candidatos del Partido Republicano.

Cuestionamiento a la eficiencia energética

En su discurso, el presidente estadounidense arremetió contra las herramientas tecnológicas e informáticas implementadas para regular y mitigar el uso de combustible en el transporte de carga. Según sostuvo, tales normativas «no funcionaron bien» y restan competitividad a la industria pesada.

Gira política en estados clave

La parada en el estado de Texas forma parte del arranque de una gira política, que incluye eventos en Oklahoma, orientada a consolidar la base de votantes en estados clave para el sector energético antes de los comicios parlamentarios de noviembre. La información sobre el desarrollo de este sector puede seguirse a través de medios especializados como FinanzasDigital.