María Corina Machado logró salir clandestinamente de Venezuela para recibir el Premio Nobel cuando Nicolás Maduro seguía en el poder, pero regresar terminó siendo mucho más complejo. Desde junio organizó vuelos privados y comerciales, traslados por tierra y hasta rutas marítimas; una cadena de permisos negados, decisiones políticas y fallas logísticas fue derribando cada plan, según la reconstrucción publicada por ABC.
Aviones que no despegaron o tuvieron que volver
El 26 de junio, después de los terremotos que golpearon Venezuela, Machado salió de Manassas, Virginia, en un avión privado rumbo a Curazao con la idea de seguir hacia su país. El aparato ya estaba en vuelo cuando el piloto recibió la orden de regresar al punto de partida. Según la explicación trasladada a los pasajeros, hubo una comunicación oficial estadounidense.
Dos días después, intentó viajar desde Panamá a Caracas en un vuelo comercial de Copa Airlines. Había comprado un boleto, pero no pudo abordar. De acuerdo con la reconstrucción de su equipo, desde Venezuela se advirtió a la aerolínea que transportarla podía comprometer sus permisos de operación. El espacio aéreo del país también llegó a estar cerrado.
Rutas por tierra y mar que también se frustraron
En septiembre, preparó una entrada por tierra desde Colombia. Integrantes de su equipo ya estaban en Venezuela para facilitar el cruce, pero el plan se deshizo en el último momento. Los obstáculos aparecieron después de la visita de Marco Rubio a Barranquilla, el 8 de septiembre.


