El Frente Institucional Militar (FIM), agrupación que afirma reunir a 252 oficiales profesionales retirados, denunció el 26 de octubre de 2026 que las expresiones de descontento dentro de los cuarteles reciben como respuesta persecuciones y amenazas de detención y tortura. La organización también alertó sobre una severa desarticulación de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y pidió recuperar su carácter profesional, democrático y subordinado a la Constitución.
El FIM denuncia desigualdad entre mandos y tropa
En su pronunciamiento, el FIM señaló fallas de disciplina, preparación operativa y logística, además del abandono de la meritocracia en la asignación de cargos y ascensos. La organización contrapuso una cúpula que, según su descripción, goza de privilegios con oficiales de rangos medios y bajos y personal de tropa que enfrentarían precariedad económica, deficiencias de adiestramiento y desmoralización.
El grupo atribuyó parte de esa situación a la politización del servicio militar. También mencionó bajos salarios, carencias en la asistencia social y el deterioro de la infraestructura de bienestar para los efectivos y sus familias. Son señalamientos del FIM; el pronunciamiento no aporta cifras para medir esas condiciones.
La Constitución, según el texto difundido por la organización, define a la Fuerza Armada como una institución profesional, sin militancia política y al servicio de la nación. También establece la disciplina, la obediencia y la subordinación, y vincula los ascensos con el mérito, el escalafón y las plazas vacantes.





