Cientos de venezolanos protestaron este sábado en Caracas para exigir el reconocimiento de los derechos de la comunidad LGTBI, entre ellos el matrimonio igualitario, la protección legal a las familias homoparentales y sanciones contra la discriminación. La marcha también incluyó un gesto de solidaridad con los afectados por el doble terremoto de junio pasado.
Una protesta postergada por el sismo

Richell Briceño, abogada y activista, explicó en Chacaíto, al este de la capital, que la movilización tenía un doble propósito: respaldar a las víctimas del movimiento telúrico y reactivar las demandas del colectivo. La manifestación estaba prevista para junio, pero fue aplazada por el terremoto que golpeó la zona norte de Venezuela, especialmente el estado La Guaira.
Briceño también señaló que esta semana acudieron al Tribunal Supremo de Justicia, en el centro de Caracas, para exigir que se resuelvan causas vinculadas con este colectivo que tienen más de una década. La petición llegó luego de que en mayo Delcy Rodríguez pidiera a la Sala Constitucional una doctrina sobre la diversidad.

Las exigencias que llevaron a la calle
Entre las demandas planteadas están el reconocimiento del matrimonio entre personas del mismo sexo, la protección de las familias homoparentales, el castigo a la discriminación y la prohibición de la criminalización dentro de la Fuerza Armada contra funcionarios de orientación sexual diversa.

Paola Berra, de 20 años, dijo que marchaba para impulsar una sociedad “más sana” en materia de derechos LGTBI. A su juicio, Venezuela está “bastante retrasada” y es “bastante homofóbica”.
El defensor delegado de Caracas, Bruno Gallo, afirmó ante la multitud que el país sigue en deuda con “los que son diferentes” y sostuvo que en la Defensoría del Pueblo están abiertas las puertas para recibir peticiones y exigir la ampliación de derechos que, según dijo, ya están consagrados.
En el país, una persona homosexual no puede donar sangre, una persona trans debe identificarse legalmente con un nombre que no la representa y las parejas del mismo sexo no tienen derecho a casarse. En mayo, cinco policías fueron detenidos tras denuncias de allanamiento ilegal, extorsión y la aprehensión de al menos 33 hombres en un local de entretenimiento LGTBI en el estado Lara.




