El jueves 29 de octubre, Delcy Rodríguez y María Corina Machado expusieron mensajes políticos distintos con pocas horas de diferencia en Caracas. Rodríguez apareció en un mensaje grabado de 15 minutos, vestida de blanco y con una bandera de Venezuela de fondo; Machado habló después en el aula magna de la Universidad Católica Andrés Bello, tras su regreso al país el domingo 25 de octubre.
Rodríguez buscó mostrar cambios y distancia del chavismo
Rodríguez habló de promesas de gestión, de una revisión de su trayectoria en el poder y de cambios que, según dijo, vendrían para el país. También pidió respeto y convivencia democrática, planteó que habría elecciones, aunque sin fijar fecha, y llamó a frenar las detenciones arbitrarias, salvo los casos de flagrancia.
En ese mensaje, también intentó apartarse de la imagen asociada al chavismo y deslizó una especie de mea culpa sobre violaciones a los derechos humanos. La analista María Isabel Puerta Riera sostuvo que ese gesto puede leerse como un intento de desmarque político y estético frente a la oposición, al tiempo que busca proyectar que ya no representa los valores de su movimiento de origen.
Puerta Riera dijo además que Rodríguez no asumió responsabilidad plena por esas acciones, aunque reconoció abusos de poder cometidos durante más de 25 años.
Machado insistió en transición, presión y calendario electoral
Machado respondió con un relato centrado en la movilización social, la transición y la necesidad de una nueva etapa política. Agradeció a Estados Unidos, a Donald Trump y a Marco Rubio, y aseguró que regresó para movilizar a la sociedad y a las redes ciudadanas.
También afirmó que la transición es irreversible, siempre que cuente con respaldo popular, y rechazó que se trate de un pacto de élites. Sobre el frente electoral, dijo que habrá comicios presidenciales en 2027, citando a Rubio, mientras Puerta Riera subrayó que no existe aún un cronograma claro ni una fecha definida.
La politóloga sostuvo que Machado deberá presionar tanto al chavismo como a Washington para empujar un calendario, mientras Rodríguez y la Casa Blanca no parecen tener apuro en resolverlo. La propia Machado, al cierre de su comparecencia, valoró que Rodríguez hablara de elecciones y dijo que eso muestra que desde su regreso al país se han empezado a hacer sentir.





