La Justicia argentina procesó por lavado de dinero “con habitualidad” a Luis Fernando Vuteff, uno de los intermediarios vinculados a la trama…
La Justicia argentina procesó por lavado de dinero “con habitualidad” a Luis Fernando Vuteff, uno de los intermediarios vinculados a la trama internacional de blanqueo conocida como Money Flight por el desfalco a Pdvsa, y le impuso un embargo de 5,1 millones de dólares, según dispuso el juez federal Marcelo Aguinsky.
Las maniobras atribuidas a Vuteff
En su resolución, el magistrado describió una serie de operaciones con las que Vuteff habría dado apariencia legal a recursos cuyo origen estaba en la corrupción dentro de la petrolera venezolana. Esos fondos son objeto de investigaciones en España, Estados Unidos y Portugal.
De acuerdo con el fallo, Vuteff apenas tenía ingresos registrados en Argentina en 2013, pero al año siguiente inició una seguidilla de compras de bienes que incluyó propiedades, vehículos de lujo y bonos de la deuda argentina.
La operatoria, según el expediente, comenzó con la recepción de grandes sumas de dinero en cuentas bancarias, que el imputado intentó justificar con supuestas consultorías internacionales. Aguinsky sostuvo que ese dinero habría llegado al país como consecuencia de ganancias obtenidas en el exterior, ya que en Argentina Vuteff no percibía ingresos, conforme a los registros tributarios.
El juez también señaló que el propio Vuteff atribuyó sus entradas de dinero a facturaciones personales y a sociedades radicadas en Estados Unidos, como Starck Consulting LLC y Harper International Consulting LLC, por servicios de consultoría internacional.
Compras, bonos y divisas
Una vez incorporado el dinero al sistema bancario argentino, Vuteff adquirió Cedines, instrumentos financieros emitidos por el Banco Central de Argentina durante la gestión de Cristina Fernández de Kirchner como parte de una amnistía fiscal. Después, realizó distintas operaciones, entre ellas la compra de bonos de la deuda argentina, con las que logró “movilizar el capital múltiples veces” y dificultar el rastreo del origen de los fondos.
Para el juez, esa secuencia funcionó como una cadena de “postas financieras” diseñada para ocultar el vínculo entre el dinero y los contratos espurios con Pdvsa. En la resolución se indicó que la compraventa de bonos permitió dar apariencia de legitimidad y trazabilidad a los recursos, aunque el dinero utilizado habría provenido de ganancias ilícitas obtenidas por servicios prestados para el blanqueo de divisas investigado en España y Estados Unidos.
El magistrado describió esa conducta como una estrategia para integrar el capital al mercado argentino.
Entre 2015 y 2018, Vuteff y sus hermanas compraron cuatro inmuebles, dos camionetas importadas y más de un millón de dólares en el mercado cambiario local. Entre las adquisiciones figuran un departamento sobre la avenida del Libertador, a pocos metros del estadio Monumental, pagado en efectivo; otra propiedad en la ciudad de Buenos Aires por 400.000 dólares; un campo en Pellegrini, provincia de Buenos Aires, valuado en 575.000 dólares; y una propiedad en Trenque Lauquen por 2,3 millones de pesos.
También compró una camioneta BMW valorada en 100.000 dólares, una camioneta Honda y un Audi. Además, adquirió moneda extranjera por 1,1 millones de dólares y 150.000 euros, de acuerdo con los datos incorporados al expediente, y compró bonos de la deuda argentina por 1,2 millones de pesos.
Viajes frecuentes y vínculo con España
Aguinsky también destacó el aumento de los viajes de Vuteff, en particular a España, como un indicador de su nivel de vida y de su relación con la red de blanqueo internacional. El juez consignó que entre junio de 2015 y septiembre de 2018 habría viajado más de 20 veces a ese país.
En su resolución, el magistrado indicó que la primera salida registrada desde 2015 fue el 14 de junio de ese año y que el regreso ocurrió cuatro días después, una fecha que coincide con la constitución de la sociedad Columbus One.
Vuteff fue administrador de Columbus One Properties Hotels SL, una gestora de capitales dedicada a la compra de inmuebles en España. Desde esa estructura prestó servicios a exfuncionarios y contratistas de Pdvsa para la adquisición de propiedades y hoteles en ese país. Durante la última década, su vida transcurrió entre Buenos Aires, Caracas y Madrid.
La red Money Flight
La investigación que terminó alcanzándolo comenzó en 2016, cuando una fuente confidencial se presentó ante autoridades de Estados Unidos en Miami, admitió su participación en un esquema de corrupción venezolana de alcance global, entregó 78 millones de euros y ofreció colaborar con las autoridades. A partir de allí, la operación Money Flight destapó una conspiración internacional para lavar fondos de Pdvsa a través de varias organizaciones especializadas en blanqueo de grandes sumas.
Lo que inició como una pesquisa sobre 78 millones terminó exponiendo un desfalco que se había multiplicado hasta 1.200 millones.
Entre los involucrados figuran José Vicente Amparan Cróquer, también venezolano y prófugo, socio de Vuteff en la gestora inmobiliaria Columbus One en España; Carmelo Urdaneta Aqui, asesor legal del Ministerio de Petróleo venezolano, sentenciado en junio de 2022; y Abraham Edgardo Ortega, exdirector ejecutivo de finanzas de Pdvsa, ya sentenciado. También fue acusado Nervis Villalobos, exviceministro de Energía Eléctrica de Hugo Chávez, quien fue detenido y luego liberado en Madrid en el marco de una orden de captura de Estados Unidos.
El mecanismo central del esquema era un contrato de préstamo falso entre Pdvsa y una empresa fantasma venezolana llamada Rantor Capital. El exasesor legal de Pdvsa, Álvaro Ledo Nass, confesó que él y otros funcionarios recibieron sobornos para colaborar en el sistema de préstamos a través de la empresa privada Eaton Global Services Limited y de Rantor Capital, vinculada al empresario Raúl Gorrín, prófugo de la justicia estadounidense.
Los fondos salían luego como dinero aparentemente lícito e ingresaban en propiedades, cuentas y sociedades distribuidas en tres continentes. Vuteff, según la investigación, era uno de los encargados de ejecutar esas maniobras.
En octubre de 2018, la justicia española puso en marcha la Operación Carabela, que incluyó decenas de allanamientos y la detención de Vuteff. Como parte de ese procedimiento, fueron embargados 115 inmuebles en España por un valor aproximado de 60 millones de euros.
El expediente también señala que Vuteff habría montado mecanismos financieros complejos para lavar más de 200 millones de dólares entre diciembre de 2014 y agosto de 2018, provenientes de exfuncionarios de Pdvsa, entre ellos Nervis Villalobos.
Vuteff fue detenido el 21 de junio de 2022 en Suiza y extraditado a Estados Unidos en agosto de ese mismo año. Allí enfrentó un proceso ante el Tribunal Federal para el Distrito Sur de Florida y, tras casi dos años de negociaciones con los fiscales federales, se declaró culpable. También se comprometió a colaborar con las investigaciones sobre Money Flight. En diciembre de 2024 acordó una condena de 30 meses de prisión.
En el marco de la instrucción que busca recuperar fondos provenientes de la corrupción, Aguinsky ya había ordenado un embargo preventivo y la inhibición general de bienes para evitar maniobras de elusión. Esas medidas fueron ratificadas en su decisión más reciente.