Aranza Hernández, de 19 años, relató que durante los casi ocho meses que estuvo detenida por motivos políticos fue sometida a golpes y asfixia para obligarla a hablar sobre su hermano, el primer teniente en el exilio Christian Hernández. La joven recibió en su casa a Alfredo Romero, director de Foro Penal, y compartió detalles de lo que vivió en el centro penitenciario Las Crisálidas, en Los Teques, estado Miranda.
La detención y los interrogatorios
Hernández explicó que su arresto se produjo en medio de un procedimiento que, según dijo, respondió a acusaciones armadas por los cuerpos de seguridad para sostener cifras de detenciones. Aseguró que a las personas las vinculan con señalamientos como terrorismo, asociación para delinquir y financiamiento del terrorismo.
También señaló que hubo irregularidades desde el momento en que fue detenida. Contó que los funcionarios solo le preguntaron si era hermana de Samantha Hernández, de 16 años, detenida tres días antes, y luego se la llevaron.
Durante los interrogatorios, afirmó que permanecía encapuchada y que el hombre que le hacía las preguntas se identificaba como funcionario de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim). Indicó que era cuestionada sobre Christian Hernández, a quien no ve desde hace ocho años y de quien dijo no tener información.