Maurelys Vílchez, abogada y jueza superior penal provisoria de la Corte de Apelaciones de Maracaibo, se encuentra en el Centro Penitenciario La Crisálida, en Los Teques, Miranda, donde su salud se ha deteriorado gravemente.
El único riñón de la jueza está comprometido, provocando edematización generalizada, crisis hipertensivas severas, infecciones urinarias y dolores articulares. Además, ha sufrido episodios de ansiedad y depresión por el encierro.
Los familiares denuncian retraso procesal, falta de información y violaciones a sus derechos humanos desde el primer día de su detención.
Contexto político y detención
La detención ocurrió el 20 de noviembre de 2024 en el Palacio de Justicia de Maracaibo, vinculada al operativo político denominado “No a la Navidad”.
Tras su arresto, fue víctima de desaparición forzada. Solo en febrero de 2025 sus familiares supieron que estaba en la Dirección General de Contra Inteligencia Militar en Boleíta, Caracas, donde se le negó contacto. En enero de 2026 fue trasladada a La Crisálida, recibiendo su primera visita familiar 15 meses después de haber sido detenida.
Reclamo de la familia y medida humanitaria
La familia exige una medida humanitaria inmediata ante la negativa de amnistía y la falta de respuesta a recursos interpuestos en tribunales. También advierten que las condiciones de salubridad, alimentación y tratamiento médico especializado en el centro penitenciario son insuficientes, poniendo en riesgo la vida de la jueza.
