La captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores el pasado 3 de enero marcó un punto de inflexión que reconfiguró las relaciones diplomáticas del país con diversas naciones de América Latina y Europa, las cuales se encontraban rotas desde los comicios de 2018 y la crisis posterior a las elecciones del 28 de julio de 2024. Estados Unidos, que mantuvo una relación de confrontación con el chavismo, fue la primera nación en reanudar los vínculos con Caracas, impulsado por el control en la administración de los recursos petroleros y un nuevo escenario político.

A finales de enero arribó a la capital venezolana la primera jefa de misión diplomática, Laura Dogu, tras siete años de ruptura en el marco de las tensiones con la administración de Donald Trump. Posteriormente, en abril, John Barrett asumió la posición de encargado de negocios en medio del acercamiento entre la Casa Blanca y Miraflores, un proceso del cual la legación estadounidense informó mediante un mensaje en la red social X.

Reanudación con Chile, Perú, Israel y República Dominicana

Varios gobiernos latinoamericanos que habían roto relaciones por el reconocimiento a Edmundo González Urrutia comenzaron un proceso de restablecimiento gradual. Entre ellos destaca Chile, que anunció la designación del diplomático Felipe Orellana como cónsul en Caracas. El canciller chileno, Francisco Pérez Mackenna, señaló que con este nombramiento se busca que los consulados de Chile en Caracas y en Puerto Ordaz retomen su funcionamiento pleno para atender a los ciudadanos chilenos.

De igual forma, Perú concretó el proceso el 11 de agosto con el nombramiento de la cónsul Alicia María Espinoza Paredes, tras un acercamiento iniciado en julio. Por su parte, Israel y Caracas informaron sobre el restablecimiento de relaciones consulares tras más de 17 años de distanciamiento, un vínculo que se había roto en 2009 durante la gestión de Hugo Chávez.

En el Caribe, la Presidencia de República Dominicana anunció el 3 de agosto el acuerdo para iniciar un proceso de normalización gradual de sus relaciones diplomáticas y consulares mediante una hoja de ruta conjunta.

Visitas presidenciales y naciones sin restablecimiento

En el ámbito de las visitas de alto nivel, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, se convirtió en el segundo mandatario suramericano en viajar a Caracas para reunirse en Miraflores con Delcy Rodríguez, un hito que no ocurría desde la visita de Horacio Cartes en 2014. Las cancillerías informaron que esta visita sienta las bases para una dinamización progresiva de los lazos bilaterales, suspendidos desde 2019.

A pesar de estos avances, países como Panamá, Guatemala, Costa Rica, Argentina y Uruguay aún mantienen suspendidas sus relaciones con Venezuela. En paralelo, la Unión Europea recibió al nuevo embajador Gilles Bertrand, mientras que en Colombia el nuevo presidente Abelardo de la Espriella designó al empresario Jorge Jaller Jaramillo como embajador, a la espera de asumir formalmente el cargo.