La opositora volvió al país el 25 de octubre y reactivó la presión sobre el oficialismo, en medio del plan de transición que impulsa Washington.
María Corina Machado regresó a Venezuela el pasado domingo 25 de octubre y su reaparición alteró el cálculo político del chavismo en Caracas, justo cuando Washington empuja una hoja de ruta de tres fases para una transición democrática.
Una llegada que cambió el pulso político
Durante su primera rueda de prensa desde Caracas, Machado dijo que su ingreso al país fue organizado de forma autónoma por su equipo y resumió el efecto de su retorno con una frase: «No lo vieron venir».
La dirigente opositora reapareció después de casi diez meses fuera de Venezuela y se trasladó desde el estado Lara hasta Caracas, acompañada por miles de simpatizantes, según el relato de su recorrido.
En paralelo, la disputa política volvió a expresarse en las calles, un espacio que el chavismo había intentado mantener bajo control mientras avanzaban las conversaciones sobre el futuro institucional del país.
Washington mantiene la presión por la transición
El texto atribuye a Marco Rubio una hoja de ruta presentada el 7 de enero con tres etapas: estabilización del país, recuperación económica con reconciliación nacional y, finalmente, transición democrática.
También sostiene que la administración de Donald Trump ha usado su influencia política, económica y diplomática para exigir avances y para insistir en reconstruir las instituciones y garantizar elecciones libres.
Machado aprovechó su regreso para afirmar que esa fase final no puede seguir aplazándose. En su comparecencia en la Universidad Católica Andrés Bello, dijo que el plan estadounidense sigue avanzando y que Rubio trazó una secuencia orientada a celebrar elecciones presidenciales en 2027.
La opositora, a quien el texto identifica como Premio Nobel de la Paz, también anunció que trabajará en la movilización ciudadana, la reorganización de sus estructuras políticas y la actualización del Registro Electoral, con la incorporación de millones de venezolanos que permanecen fuera del país.
El margen de Delcy Rodríguez se estrecha
El mismo jueves, Delcy Rodríguez volvió a referirse a la posibilidad de celebrar elecciones con nuevas autoridades electorales, después de haber criticado públicamente la reaparición de Machado.
El texto plantea que la renovación del Consejo Nacional Electoral y del Tribunal Supremo de Justicia forma parte de las negociaciones impulsadas por Washington, mientras Machado exige garantías políticas, liberación de presos, justicia para las víctimas de la represión y condiciones reales para competir.
La presión estadounidense y el regreso de Machado colocan a Delcy Rodríguez ante una disyuntiva cada vez más difícil de esquivar: colaborar con una transición o intentar sostener una permanencia provisional bajo el escrutinio de Washington y la movilización opositora.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.