Douglas Barboza, candidato a vicerrector de la ULA Táchira, planteó como prioridad actualizar las carreras de la universidad para responder a los cambios profesionales y tecnológicos y abrir más oportunidades a los estudiantes.
Una reforma curricular pendiente
Barboza sostuvo que varias carreras arrastran décadas sin una revisión integral. Puso como ejemplo Educación, cuyo último cambio de plan de estudios ocurrió en 2009, y Comunicación Social, que —salvo ajustes en materias electivas y otras modificaciones menores— no ha tenido una reforma curricular desde su creación, hace cuatro décadas.
El aspirante afirmó que cada escuela debe definir sus propios cambios con base en los avances de su área, los recursos disponibles y las necesidades de los estudiantes. También planteó que las autoridades universitarias deben fijar directrices, facilitar el proceso y revisar normas que hacen rígida la actualización, en línea con la autonomía académica.
Entre sus prioridades incluyó el fortalecimiento de competencias tecnológicas, la participación de estudiantes, profesores y egresados, y la incorporación de la inteligencia artificial como tema de estudio en cada carrera. Reconoció además que el presupuesto, la infraestructura y la falta de incentivos materiales limitan esos cambios, junto con la inercia institucional y la resistencia a modificar planes de estudio.





