La opositora Dinorah Figuera regresó este jueves 18 de junio al país tras atender una invitación del Departamento de Estado de Estados Unidos para abordar…
La opositora Dinorah Figuera regresó este jueves 18 de junio al país tras atender una invitación del Departamento de Estado de Estados Unidos para abordar la transición política. Su llegada a Maiquetía se produjo poco después del mediodía, en un vuelo procedente de EE. UU.
Reuniones previstas en Caracas
Figuera informó que sostendrá encuentros con el encargado de negocios de EE. UU. en Caracas, John Barrett, y con el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez. A su arribo al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, en La Guaira, dijo que se trata de la primera de varias reuniones orientadas a organizar una agenda de trabajo.
“Esta es la primera reunión (…) Esta primera reunión que guarda relación a varias reuniones y a muchas reuniones para organizarnos en función de una agenda que se va a trabajar. Ahora voy con una reunión con el responsable de la embajada John Barrett y posteriormente me reuniré con Jorge Rodríguez”, expresó.
La exdiputada agregó que asume una directriz sobre una agenda que, afirmó, permitirá a los venezolanos y a los medios de comunicación tener libertad de expresión y contribuir a dirimir las diferencias. También planteó la necesidad de un Consejo Nacional Electoral “creíble y transparente”.
Antecedentes políticos y judiciales
Figuera, que se presenta en Instagram como presidenta de la AN 2026, es una de las figuras que defiende la continuidad de la Asamblea Nacional elegida en 2015, entonces controlada por la oposición. En abril sostuvo una reunión con Michael Kozak, subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental de EE. UU., quien la reconoció como presidenta de la AN de 2015 y conversó con ella sobre vías para una transición democrática estable, ordenada y consolidada en Venezuela, tras la captura de Nicolás Maduro en enero pasado por parte de tropas estadounidenses.
La dirigente se exilió en España en 2021, luego de permanecer un tiempo asilada en la Embajada de Francia en Caracas. En una entrevista de 2023, explicó que su asilo y exilio estuvieron relacionados con sus denuncias por el asesinato del concejal Fernando Albán, a quien señaló como lanzado desde el piso diez de una comisaría del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional, donde permanecía detenido en 2018.
En enero de 2023 fue nombrada presidenta de la AN controlada por la oposición desde 2015, pese a que el período legislativo de ese ente había vencido en enero de 2021. Su juramentación ocurrió en una reunión virtual junto con las exdiputadas Marianela Fernández y Auristela, también exiliadas, como vicepresidentas.
Las tres estaban acusadas por la Fiscalía, afín al chavismo, de usurpación de funciones, traición a la patria, legitimación de capitales y asociación ilícita. En ese momento, el entonces fiscal general, Tarek William Saab, afirmó que Venezuela había solicitado una alerta roja a Interpol por las tres diputadas y esperaba la colaboración de España y Estados Unidos.
Además, la AN electa en 2021 y controlada por el chavismo acusó a Figuera y a otros cuatro opositores, entre ellos Juan Guaidó, de haber cometido un “gigantesco robo de Citgo”, la filial de Pdvsa en EE. UU. También en diciembre de 2025, ese Parlamento propuso al Ejecutivo retirarle la nacionalidad.
Durante su llegada, Figuera afirmó en declaraciones difundidas en redes que su papel es institucional y que su trabajo ha estado enfocado en la defensa de los derechos de todos los venezolanos.