El tercer ciclo de conversaciones entre la delegación de la Asamblea Nacional de 2015 y el chavismo cerró el miércoles 21 de octubre con avances limitados y varios asuntos sin resolver. El politólogo Miguel Barone resumió el resultado como «muy pocos acuerdos y muchos compromisos».

Barone sostuvo que sí hubo pasos concretos, entre ellos la renovación del Tribunal Supremo de Justicia con la designación de 12 miembros de la sociedad civil para el comité de postulaciones judiciales. A su juicio, desmontar el aparato institucional instalado durante casi tres décadas no ocurrirá de inmediato.

Los temas más sensibles seguirán en discusión

El analista Ricardo Sucre Heredia afirmó que el balance del tercer ciclo puede calificarse de positivo por el compromiso de revisar un paquete de leyes represivas que, según dijo, han limitado la participación política de dirigentes opositores en procesos electorales.

También estimó que el levantamiento de inhabilitaciones y el regreso de las tarjetas de los partidos políticos a sus autoridades legítimas tomarán tiempo. Mencionó, además, que si se aborda el tema de las inhabilitaciones, inevitablemente aparecerá el caso de María Corina Machado, al que describió como un asunto técnico y político a la vez.

Barone añadió que el chavismo no desmontará su andamiaje represivo de forma repentina. Puso como ejemplo la reforma de la Ley contra el Odio, que eliminó las penas de cárcel pero mantuvo sanciones administrativas con multas de montos que calificó de estratoféricos.

Expectativas más que confianza

Ambos analistas insistieron en que el proceso genera más expectativas que confianza. Sucre Heredia dijo que lo relevante está en los hechos verificables que vayan produciendo los protagonistas, mientras Barone defendió que el diálogo debe seguir porque representa una oportunidad para rescatar la democracia.

Barone también señaló que el proceso puede acelerarse o frenarse según la voluntad de la Casa Blanca, y mencionó como una señal las declaraciones de Dinorah Figuera a El Nacional, en las que habló de elecciones al final del año próximo o a inicios de 2028. Sucre Heredia, por su parte, subrayó que la población está atenta a resultados concretos y no solo a promesas.