Victoria Villarruel volvió a abrir la interna en la cúpula de La Libertad Avanza al reaccionar con dureza al freno del proyecto de ley de Defensa de la Soberanía Nacional, conocido como “Ley Malvinas”, y presentarse como “verdaderamente malvinera”.
Tras divulgarse que el oficialismo resolvió congelar la iniciativa en la Cámara de Diputados por presiones de Estados Unidos y por la falta de acuerdo con bloques aliados, la titular del Senado marcó distancia de la estrategia legislativa de la Casa Rosada desde sus redes sociales.
La respuesta de Villarruel en X
La controversia se reactivó luego de que un usuario le preguntara si el “brote malvinero” del Gobierno había sido “humo”. Villarruel respondió: “Por eso los verdaderamente patriotas y malvineros hicimos silencio. Res non verba (hechos, no palabras)”.
La publicación quedó difundida en la red social X y fue acompañada por un mensaje en el que la vicepresidenta insinuó que la puesta en escena inicial del proyecto no tenía respaldo real.
La réplica del asesor presidencial
Desde el entorno de Javier Milei, Santiago Caputo salió a desmentir que el proyecto estuviera paralizado y calificó la información de “fake news”. Luego difundió fotos de sus saludos con funcionarios de Estados Unidos que participaron en reuniones con el canciller Pablo Quirno y el presidente Javier Milei durante los dos días previos.
El propio Caputo publicó ese material en X para reforzar la versión oficial de que el vínculo con Washington sigue siendo una prioridad del Gobierno.
Una interna que sigue creciendo
La disputa entre Villarruel y el gobierno de Javier Milei se viene profundizando desde hace casi dos años, con cruces públicos, cuestionamientos a decisiones oficiales y diferencias cada vez más visibles dentro del oficialismo.
En el último mes, el choque escaló con pedidos de renuncia dirigidos a la vicepresidenta por parte de Diego Santilli, Patricia Bullrich y Pablo Quirno, tras sus críticas a la gestión de Milei y sus referencias a “persecuciones imaginarias”.
También habían quedado expuestas sus objeciones a una licitación para comprar una aeronave militar, sus comparaciones con los bajos salarios castrenses y sus cuestionamientos a la decisión de Vialidad Nacional de cobrar un canon a peregrinaciones religiosas en algunas provincias.
En paralelo, Villarruel mantiene una agenda propia y ha buscado acercamientos a dirigentes opositores, entre ellos gobernadores y legisladores del peronismo y el radicalismo, en movimientos que consolidan su perfil diferenciado dentro del poder.





