La dirigente chavista Delcy Rodríguez sostuvo un encuentro en Caracas con una delegación de los departamentos de Estado y del Tesoro de Estados Unidos. La reunión tuvo como objetivo evaluar una agenda de desarrollo económico y fortalecer las relaciones bilaterales, según informó Prensa Presidencial a través de su cuenta de Instagram.
Acuerdos financieros y estabilización energética
Durante las conversaciones, ambas partes abordaron la reactivación de mecanismos financieros destinados a beneficiar el desarrollo socioeconómico de Venezuela. Asimismo, se discutieron alternativas para la estabilización del mercado energético internacional, aunque no se ofrecieron mayores detalles sobre los puntos específicos del acuerdo.
La delegación estadounidense estuvo encabezada por Jonathan Greenstein, subsecretario adjunto para Asuntos Financieros Internacionales del Departamento del Tesoro, y Jonathan Burke, subsecretario adjunto para el Financiamiento del Terrorismo.
Por el sector oficialista, acompañaron a Rodríguez el funcionario del área económica Calixto Ortega; el diplomático Félix Plasencia; el representante del Banco Central de Venezuela, Luis Pérez; el vocero de relaciones exteriores Oliver Blanco; y la funcionaria de gobierno digital Anabel Pereira.
Flexibilización de medidas por razones humanitarias
Este acercamiento ocurre semanas después de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunciara una flexibilización temporal de ciertas medidas de supervisión financiera. Esta decisión tiene como propósito permitir que las instituciones financieras estadounidenses faciliten operaciones autorizadas para la recuperación económica y la asistencia humanitaria en el país, tras el doble terremoto registrado el pasado 24 de junio.
Según las directrices emitidas, la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) no aplicará acciones de cumplimiento contra las entidades bancarias que presten servicios autorizados en Venezuela entre el 27 de julio de 2026 y el 29 de enero de 2027.
La medida busca mitigar el riesgo de sanciones regulatorias para los bancos norteamericanos, facilitando el procesamiento de transacciones destinadas a la reconstrucción y asistencia humanitaria en las zonas afectadas por el evento sísmico.

