El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró que la prioridad fundamental de la política exterior estadounidense hacia Venezuela es alcanzar una transición democrática. Para concretar este propósito, el funcionario indicó que su gobierno mantiene un trabajo coordinado con diversos dirigentes políticos vinculados con la Asamblea Nacional de 2015.
La urgencia de una salida democrática
Durante sus declaraciones, Rubio detalló que la situación en el país suramericano presenta dos dimensiones prioritarias. Por un lado, reconoció que la economía requiere continuar por la senda de la recuperación debido al profundo sufrimiento que ha soportado la ciudadanía, una crisis que atribuyó a décadas de corrupción acumuladas durante un periodo de hasta treinta años.
Por otro lado, la vertiente política acapara la atención principal de la diplomacia norteamericana. El jefe de la diplomacia de Estados Unidos insistió en que la nación requiere de manera imperativa la celebración de comicios que cuenten con plenas garantías y transparencia para la población.
Coordinación política y diálogo
Para materializar este objetivo electoral, Rubio precisó que representantes de su país mantienen comunicación constante y labores conjuntas con figuras del parlamento electo en 2015, con la meta de fijar las condiciones idóneas lo antes posible.
Estas declaraciones se producen de manera simultánea a los procesos de conversación que se han desarrollado durante las últimas semanas entre diversos actores políticos nacionales y sectores opositores asociados a la misma instancia legislativa, un ciclo de contactos que cerró su segunda etapa a finales de septiembre con miras a nuevas reuniones.