La organización VE sin filtro alertó que al menos 202 dominios de Internet permanecen bloqueados en Venezuela, en su mayoría vinculados con medios de comunicación y plataformas informativas. La ONG, dedicada al monitoreo de las restricciones en la red, señaló que el Estado censura arbitrariamente a medios, organizaciones de derechos humanos, redes sociales y herramientas digitales.

La organización sostuvo que el levantamiento de las restricciones depende de una decisión de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), organismo encargado de regular el sector en el país. A través de una publicación, la entidad afirmó que la censura puede terminar de inmediato si el organismo regulador ordena a los proveedores el cese de los bloqueos, para lo cual consideró indispensable la voluntad política.

Exigen modificaciones al marco legal y cese de restricciones

El señalamiento se produce pocos días después de que diversos medios de comunicación y organizaciones de la sociedad civil reclamaran garantías para ejercer la libertad de expresión. Un total de 38 medios y 63 organizaciones suscribieron el denominado Manifiesto por la Libertad de Expresión en Venezuela, documento en el que solicitaron modificaciones al marco legal que, de acuerdo con los firmantes, ha permitido criminalizar la disidencia.

Entre las propuestas planteadas por los firmantes destaca una transformación de Conatel, debido al papel que le atribuyen en las restricciones al acceso a contenidos y plataformas digitales. VE sin filtro insistió en que las limitaciones no deben aplicarse de manera generalizada y reclamó que cualquier medida esté sometida a controles legales, cumpliendo con los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad.

Bajas condiciones para el ejercicio periodístico

Estas denuncias ocurren en un contexto de restricciones sostenidas al ejercicio del periodismo y la libertad de expresión. El país ocupó el último lugar entre las 23 naciones analizadas en el Índice Chapultepec de Libertad de Expresión y Prensa 2025, elaborado por la Sociedad Interamericana de Prensa y presentado en marzo.

Para la organización no gubernamental, la permanencia de cientos de dominios bloqueados representa una de las expresiones más claras de las limitaciones que afectan de forma directa el derecho de los ciudadanos a informarse a través de Internet dentro del territorio nacional.