La Asamblea Nacional aprobó en primera discusión la reforma de la Ley contra el Odio, mientras opositores y otros diputados la rechazaron por considerar que conserva su carácter represivo.
La plenaria de la Asamblea Nacional aprobó en primera discusión la reforma de la Ley contra el Odio, con el voto en contra de las fracciones Libertad y Vamos Vamos Venezuela, que sostienen que el texto sigue afectando la libertad de expresión y otros derechos fundamentales.
Pedro Infante, primer vicepresidente de la AN y jefe de la comisión especial que revisa los cambios, presentó la exposición de motivos y defendió la vigencia de la normativa. Jorge Rodríguez también intervino para sostener que el instrumento sigue siendo necesario, pidió escuchar en la consulta a quienes reclaman su derogatoria y a las víctimas de su aplicación.
El chavismo propone cambiar el nombre y las sanciones
Infante dijo que la ley nació en el contexto de violencia política de 2017 y aseguró que su aplicación fue abusiva en algunos casos. Sostuvo que el país fue sumido en violencia con más de 100 muertes entre abril y agosto de ese año.
También afirmó que la reforma parte por el nombre del instrumento: de Ley Constitucional contra el Odio, por la Convivencia Pacífica y la Tolerancia, a Ley para la Convivencia Democrática, la Paz y la Tolerancia. Añadió que elimina penas de prisión, establece procedimientos administrativos más claros y suprime medidas como la revocatoria de concesiones a medios de comunicación.
Rodríguez, por su parte, defendió que la ley debe seguir vigente para evitar que reaparezcan llamados a la guerra civil y dijo que el país debe aprender de la experiencia. Durante su intervención mostró videos de violencia política que atribuyó a la oposición.
La oposición insiste en derogar la norma
Amelia Belisario, de la fracción Libertad, reiteró que la exigencia es la derogatoria por considerar la ley inconstitucional. Dijo que la reforma solo cambia la cárcel por multa y mantiene una estructura atemorizante y coercitiva.
Belisario afirmó que la norma se usó para institucionalizar la persecución política y el miedo, y pidió eliminarla en lugar de disfrazar la intimidación. Desde Vamos Vamos Venezuela también se dejó constancia del voto negativo por considerar que el texto solo maquilla una herramienta que nació viciada.
Antonio Ecarri pidió que se distribuyera el proyecto de ley entre los diputados, al señalar que solo tenían media página de la exposición de motivos. Sostuvo que quitar la cárcel es un avance, pero advirtió que ninguna multa debe convertirse en censura ni quedar en manos de la discrecionalidad de un funcionario.
Ruben Limas, de la Alianza Democrática, también pidió respeto a la libertad de expresión y rechazó que la ley se use para perseguir a quienes piensan distinto. Solicitó, además, la liberación de quienes permanecen encarcelados por la aplicación de esa norma.
Infante insistió en que la discusión debe escuchar a quienes han sufrido por la ley y a las familias que esperan respuestas, mientras la reforma sigue ahora su curso parlamentario.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.