La palabra griega «mimo» significa imitación de la realidad; el mimo imita la vida que ve, al principio era una forma hablada y cantada, además de corporal.
Los mimos expresan con su cuerpo miles de mensajes. Su ropa y maquillaje característico los hacen llamativos y graciosos.
El mimo corporal es un tipo de teatro físico un arte dramático del movimiento, que data desde la antigüedad griega y romana. Es el arte de expresarse mediante el gesto y el movimiento, prescindiendo de la palabra o lenguaje verbal. El mimo utiliza todos los elementos del cuerpo para expresar la información, pero sin emitir una sola palabra.
La pedagogía del mimo permite al actor adquirir un estado mayor de autonomía, multiplicando sus posibilidades físicas e imaginativas a través del estudio de una técnica.
Por estos elementos pedagógicos, el mimo corporal hoy se utiliza como una herramienta en el mundo de las escuelas y de las universidades de teatro, está enseñado como una técnica de interpretación corporal.
Explica Jonathan Gómez, director de la escuela de mimos Fiesta con Jesús que los mimos pueden ser personas de todas las edades. “Este medio de arte escénica busca expresar mensajes a partir de gestos faciales y corporales que van cargados con un poco de comicidad y acompañado de música”.
Agregó el profesor que la práctica de mimo es ideal para las personas que poseen dificultad para expresarse con palabras y una excelente herramienta para manejar la expresión corporal.
En cuanto a las características físicas del mimo, este siempre tiene la cara pintada de blanco, las cejas marcadas y los labios pintados de negro o rojo.
En cuanto a su ropa, regularmente usan colores blancos y negros, gorros, y rayas en su vestimenta.