Disfrutar la infancia, el juego, la familia, el aprendizaje divertido, el descanso y el ocio, es parte de las actividades que los niños deberían realizar con alegría y sin estres. Ante las diferentes actividades que los niños pueden realizar, las opciones y el cúmulo de informaciones que reciben diariamente la psicóloga Vanessa Muñoz presenta una serie de recomendaciones para simplificar la infancia.
Te invitamos a leer un interesante artículo realizado por la psicóloga Vanessa Muñoz.
“Los niños tienen demasiadas cosas, demasiadas opciones, demasiada información a demasiada velocidad actualmente, no teniendo tiempo para explorar, reflexionar y liberar las tensiones cotidianas”, cita el libro de Kim Payne «Simplicity Parenting», destacó la especialista.
En la actualidad existen demasiadas opciones que terminan erosionando la libertad del niño y les roba la oportunidad de aburrirse, que es fundamental para estimular la creatividad y aprendizaje por descubrimiento.
“Como padres pensamos que más es mejor, queremos que hagan más actividades, tengan más oportunidades, aprendan más cosas y tengan más con que jugar. ¡Es demasiado! Los niños se sienten abrumados, pierden el interés, no se concentran en una cosa y no desarrollan su imaginación”, precisó Muñoz.
La psicóloga proponer las siguientes actividades para simplificar la infancia:
– No crees expectativas irreales, déjalos ser niños.
– No atiborrarles de actividades extraescolares.
– Pasa tiempo de calidad con ellos haciendo cosas sencillas pero divertidas.
– Déjales tiempo libre para jugar con sus pares de forma NO estructurada. Estimula la creatividad y la imaginación.
– Crea un ambiente de tranquilidad al que puedan acudir cuando se sientan abrumados.
– Vela que tengan un descanso apropiado.
– Menos es más, nada de atiborrarlos de juguetes.
– Reduce la cantidad de información que tiene (sobre todo las de los noticieros) asegurándose de que esta sea comprensible y adecuada a su edad.
– Usar de manera racional la tecnología. ¡Cero niñeros virtuales!
– La paternidad debe ser consciente y participativa, disfrutando de todas las etapas de la crianza.
