Disfrutar de un día en la piscina es una de las actividades más divertidas y saludables para cualquier edad, por lo que supone el contacto con el agua, el baño, los juegos, el aire libre, la relación con otros niños y demás miembros de la familia.
Todas estas actividades merecen la pena considerar para evitar problemas de salud, o, a veces, incluso, accidentes graves, siendo importante poder disfrutar del sol y el agua con responsabilidad.
Cuidados con el sol
La exposición moderada al sol es beneficiosa para nuestro organismo y ayuda a sentirnos mejor, pero hay que ser cuidadoso porque las radiaciones solares pueden agredir la piel, provocando quemaduras y lesiones.
Para prevenir los efectos del sol se deben tomar algunas precauciones y acostumbrarse a tener hábitos de protección.
Se debe evitar la exposición al sol a las horas del mediodía incrementar el tiempo de exposición de forma lenta y gradual y utilizar siempre medidas de protección solar, teniendo en cuenta que los protectores o cremas de protección solar deben usarse correctamente.
La ropa es importante,usa camisetas sueltas, de algodón o tejido transpirable, con mangas, y pantalones largos; y tener cuidado con la ropa mojada, ya que favorece el paso de radiación UVB. Conviene llevar camisetas de repuesto.
También es importante cubrirse la cabeza con gorras o sombreros que protejan cuello, orejas, ojos, frente y nariz; llevar sombrillas y buscar sitios con sombra.
Cuidados con el agua
El mayor peligro a considerar con el agua es el riesgo de ahogamiento o asfixia por inmersión; y no es un problema menor, ya que es causa importante de muerte en los niños de todo el mundo, especialmente entre los menores de 5 años y los varones adolescentes.
Como norma general, es importante enseñar al niño a nadar lo antes posible y vigilarle constantemente cuando esté cerca del agua o dentro de ella.
En cualquier caso, aunque un niño sepa nadar, se debe mantener una supervisión activa y permanente cuando esté en el agua, ya que bastan tres minutos sin respirar para poder provocar lesiones irreversibles en su cerebro.
Así pues, se debe tener en consideración:
Una ayuda para flotar, pero, por sí solos, no son garantía de protección.
Evitar juegos peligrosos dentro del agua (empujones) y cerca de la piscina.
Delimitar las zonas de mayor y menor profundidad en piscinas, sin arrojarse al agua en la profundidad.
No entrar de golpe, luego de haber realizado ejercicio intenso o tras las comidas.
Mantener una supervisión activa sobre los niños cuando están en el agua.