El acto de jugar llena de alegría, de conocimiento, es un momento ideal para crear mundos imaginarios. La hora del juego, uno de los momentos más placenteros para el niño le permite al pequeño adquirir habilidades sociales y cognitivas.
Clementina conversó con la psicopedagoga Judith González, quien le explicó los beneficios de jugar para el aprendizaje de los niños.
La psicopedagoga Judith González (@psicopedagogoymas) destaca que “el juego es una actividad presente en todos los seres humanos a lo largo de la evolución de la especie. Tiene una función primordial en lo que respecta al ciclo vital de cada individuo ya que constituye una herramienta que permite ensayar, adquirir y desarrollar conocimientos y capacidades tanto intelectuales así como motoras, emocionales, sociales y psicológicas”.
Asegura la psicopedagoga que su trascendencia es mucho mayor, ya que gracias al juego las culturas suelen transmitir normas de conducta y valores estimulando el desarrollo de distintas facetas de la personalidad.
“Es a través del juego cómo el niño irá descubriendo el mundo, cómo se hacen las cosas y cómo vincularse con otros. Dado que el juego es una de las primeras formas de expresarse del niño, resulta un medio imprescindible para expresar sus intereses, alegrías y miedos, sus angustias y todo aquello que le preocupa”, destacó la especialista.
Explica Judith González que “el juego suele estar asociado al desarrollo del lenguaje, a la creatividad a roles sociales, a la solución de problemas y está vinculado a numerosos procesos cognitivos y sociales. Tiene una función importante a nivel educativo ya que colabora en el desarrollo mental, motor, afectivo emocional y social.