La vida de padres presenta algunos desafíos, enseñarle a los hijos a ser educados, respetuosos y amables es importante, pero la educación va más allá de cómo ser ante los demás.
El objetivo que todo progenitor debe tener en mente es cómo lidiar con las cualidades que el niño tiene, así como determinar en el niño el valor de su cuerpo y su integridad como persona.
Durante los primeros diez años de vida, el niño no presenta tantos cambios en su cuerpo ni emociones, por ese motivo es necesario que los padres aumenten la autoestima y también le enseñe al niño el valor de su cuerpo y los cambios que se generarán al pasar de los años.
Para saber cómo explicarle a los niños los cambios de su cuerpo Pitoquito conversó con la Orientadora Dorelys Cortes para brindarle a los padres algunas recomendaciones y tratar este tema.
“Hablarle al niño de los cambios de su cuerpo es fundamental, actualmente los niños se encuentran ante una red global de información como lo es el internet y la televisión, sin embargo aunque creamos que ya el niño sabe acerca de este tema. Es tan necesario que los padres le enseñen a los niños a valorar su cuerpo como le enseñan a atarse los zapatos o cruzar la calle”, expresó la orientadora.
Dar por sentado que el niño ya maneja información es un error expresó la especialista, comentó la necesidad de tratar este tema a partir de los seis o siete años de edad, “justo antes de que el niño inicie los cambios en su cuerpo, el padre debe ir hablando acerca de las partes del cuerpo que se expondrán a cambios con la pubertad; igualmente recalcó que es necesario llamar cada parte u órgano por su nombre ‘sin rodeos, esto es un pene y esto es una vagina’; si le hablamos de forma clara los niños podrán comprender mejor e inmediatamente al recibir la información clara desde casa, la misma será reforzada por la educación que le imparten en la escuela”.
Para iniciar el proceso y brindarle al niño la información necesaria acerca de este tema la orientadora le dio a Pitoquito algunas recomendaciones.
Encontrar el momento oportuno, es necesario que los padres tomen en cuenta la edad y el momento oportuno para hablar de este tema, la madurez que el niño tenga debe medirse para iniciar este tipo de conversación.
Un lenguaje claro pero adecuado, si bien es necesario llamar cada órgano por su nombre es imprescindible que no se hable de más, en una etapa de crecimiento y desarrollo tanto físico como emocional por eso debe realizarse poco a poco.
Mostrar respeto y apoyo, ante los cambios es necesario que se respete el espacio personal. En este punto es esencial que los padres efectivamente respeten el espacio pero debe tenerse cuidado, pues si el niño observa mucha lejanía puede creer que esta siendo rechazado o alejado.
Darse a respetar, es fundamental que el niño valore y cuide. La comunicación es la base. Al niño se le debe dar información clara acerca de sus órganos, así podrá estar atento y él mismo creará mecanismo de defensa ante cualquier hecho irregular que se presente.
Respetar los órganos, al momento de explicarle al niño no se debe tocar los órganos del niño, cero contactos entre padres e hijos. Al no hacer contacto estamos indicándole de alguna manera al niño que ni como padres tienes el poder o el derecho de tocar sus partes íntimas.