El ciclo del agua, también conocido como ciclo hidrológico, describe el movimiento continuo y cíclico del agua en el planeta tierra. La misma puede cambiar su estado entre líquido, vapor y hielo, en varias etapas del ciclo y los procesos pueden ocurrir en cuestión de segundos o en millones de años. Aunque el equilibrio del agua en la tierra permanece, relativamente, constante con el tiempo, las moléculas individuales pueden circular muy rápido.
El sol dirige el ciclo calentando el agua de los océanos y parte de esta agua se evapora. El hielo y la nieve pueden sublimar, directamente, en vapor de agua.
Las corrientes de aire ascendentes toman el vapor de la atmósfera, junto con el agua de evapotranspiración que es el agua procedente de las plantas y la evaporación del suelo.
