En la infancia la práctica de yoga se convierte en una excelente opción para ejercitar la respiración y en la que aprenderán los niños a relajarse para hacer frente a la ansiedad y a la falta de concentración, problemas evidentes y reales de la sociedad actual. La psicóloga y profesora de Daniela Méndez tiene precisa que según su experiencia el yoga tiene en los niños “poder sanador, maravilloso y terapéutico.
En el yoga los niños encuentran un nuevo espacio para ellos en donde experimentan sensaciones en su cuerpo, mente y corazón.
“Lo mejor es que se conecta con su ser interior, justo allí donde la prisa cotidiana que nosotros los adultos vamos transmitiéndole a ellos”, explica Méndez.
Estos es lo que pasa en los niños cuando hacen yoga:
-Estimulan la circulación sanguínea.
-Bajan el nivel de estrés.
-Mejoran su atención y concentración.
-Aumentan su seguridad y autoestima.
-Aprenden a canalizar su energía física.
-Aumentan su flexibilidad.
-Generan sentimiento de calman y relajación.
-Mejoran su comprensión y relación con los demás.
-Generan buenos hábitos de respiración.
-Dan un masaje a sus órganos internos.
