Que el niño se sienta cercano a ti, que pueda mirarte a los ojos, se sienta atendido y escuchado trae muchos beneficios para su autoestima y seguridad emocional. Y es que los padres deben ir más allá de hablarles a los niños para darle órdenes, consejos, hacerles interrogatorios o regañarles, los niños necesitan ser escuchados, que le presten atención, que sean respetado, que les den tiempo significativo para expresar lo que sienten y eso se logra a través de la escucha activa.
Para poder transmitir a nuestros hijos que lo que les pasa es importante para nosotros, que los entendemos y que estamos dispuestos a ayudarles es necesario que en la comunicación exista un ingrediente fundamental: la escucha activa.
Para poner en práctica la escucha activa debemos tener en cuenta tres comportamientos:
1. Prestar atención
2. Apreciar el punto de vista de la otra persona
3. Hacerle ver que comprendemos
La psicoterapeuta María C. presenta 10 beneficios que alcanzan los niños cuando te pones a su nivel mediante este tipo de escucha:
-Promueve su autoestima.
-Generas una comunicación efectiva.
-Le das confianza para expresarse.
-Le demuestras que lo que dice importa.
-Estableces un aprendizaje de igualdad.
-Promueves su inteligencia emocional.
-Incentivas su comunicación no verbal y/o empática.
-Le enseñas a relacionarse con calma y serenidad.
-Facilitar escucharlo al tener contacto visual.
-Ayudas a que se concentre en la conversación.
