Con gorros, delantal, cabello recogido y muy sonrientes niñas entre 7 y 15 años aprenden a preparar ricos dulces en su tiempo libre.
Entre las tazas de azúcar, el chocolate derretido, la harina y un sinfín de materiales las niñas de la mano de Juan, Jorge e Yleana Nava y Patricia Fernández aprenden a preparar galletas, roles de canela, ninicupcake, suspiros, brownies así como delicadas decoraciones durante una semana.
“El período de vacaciones es ideal para que las niñas fortalezcan sus habilidades y escojan actividades que les permitan aprender y disfrutar como el área de la repostería”, precisó uno de los instructores Juan Nava.
Entre risas y degustaciones los asistentes con recetario en mano conocen trucos y detalles para hacer de sus creaciones una delicia para el paladar.
“Me encantó la experiencia, espero sorprender a mi familia preparando ricos postres”, dijo Estefany Bracho.
“La decoración la disfruté mucho, espero poder hacer muchas cosas bonitas”, expresó Isabella Rosales
El experto en repostería destacó además que el aprendizaje en el área favorece a niños y niñas en:
Aprenden el manejo de la cocina a temprana edad. Aprenden a estar en la cocina de forma segura, siempre con el apoyo de supervisión. Desarrollan sus inquietudes. Aumenta la felicidad porque aprenden mientras se divierten. Impulsa la creatividad. Impulsa la disciplina, el orden y la responsabilidad. Manejan el estrés. Aprenden de medidas, cálculos, manejo de materiales.
Destaca aspectos importantes para estar en la cocina:
Tener clara la receta a preparar para que no falte ningún ingrediente. Espacio limpio y ordenado. Supervisión de un adulto. Tener el cabello recogido. Utilizar gorro y delantal. Lavarse las manos antes de iniciar el trabajo. Utilizar guantes cuando sea necesario. Ayuda de un adulto para hornear y utilizar la cocina.
Mayor información puedes visitar la cuenta @queques_dulces