Los buenos modales son como las normas, algo que deben aprenderse poco a poco desde niño. Los padres son los principales maestros en esta área porque los hijos son su reflejo.
“A los niños hay que enseñarles a hacer parte de su día a día los modales “no solo el decir los buenos días, sino a aplicar la amabilidad, el apoyo a los compañeros, ayudar a los necesitados, las normas del buen hablante y del buen oyente”, destacó la docente Esperanza Martínez.
La gratitud es uno de los principales valores que deben aprender los niños. Explícale que si alguien hace algo por ellos, se debe compensar con un gracias. Sea un regalo físico o algo inmaterial. Con el tiempo deben darse cuenta de que recibir un beso de la abuela es tan o más gratificante que recibir un regalo.
Dar las gracias por algo es un refuerzo positivo. También una herramienta para aumentar la autoestima de sus hijos. Agradece las pequeñas cosas que hagan: recoger sus juguetes, ayudarte a poner la mesa… De esta forma entenderán el significado de la palabra, al tiempo que se sienten útiles y autónomos.
