Todos los huesos, externamente, presentan una estructura dura y compacta, sin embargo, el interior de éstos es liviano y esponjoso. Están compuestos, básicamente, de calcio, fósforo y una sustancia esponjosa llamada colágeno.
El esqueleto funciona como una armazón para mantener erguido el cuerpo, y como un caparazón para proteger los órganos. Los huesos se mueven gracias a las articulaciones y los músculos.
El traumatólogo, Pablo Romero (@neurortopedista), le explicó a PITOQUITO y sus amigos la importancia de conocer los huesos y como cuidarlos: “El esqueleto humano es el soporte del cuerpo y debemos cuidarlo porque gracias a él podemos movernos. Es esencial que los niños tengan una dieta balanceada y rica en calcio, es decir, alimentos como la carne, queso, huevos y leche son indispensables para un crecimiento sano de los huesos. Cuando los pequeños quieran practicar deportes o alguna actividad recreativa deben usar protección para su cabeza y extremidades, en otras palabras, si van a patinar, manejar bicicleta o patineta, tienen que utilizar casco, coderas y rodilleras para evitar fracturas, si se caen. En el caso de que los infantes se fracturen deben tener paciencia porque los huesos tardan un poco de tiempo en pegarse o regenerarse”.
¡Nuestro esqueleto tiene doscientos seis huesos!
