La relación de afecto entre padres e hijos es innata, se produce una vez los progenitores se enteran que serán padres, sin embargo, una vez el niño en casa, las responsabilidades y las actividades diarias pueden hacer que se pierdan las oportunidades para demostrarle al niño el amor que se siente por él.
“La forma de mantener una relación cercana con los hijos es a través del trato, las actividades que realizan diariamente, el manejo de la comunicación. Es fundamentas que el niño sepa a través de la acciones que sus padres los aman y los respetan tal cual son, nunca se deben descuidar las muestras de afecto hacia ellos, recordando que los detalles marcan las diferencia”, detalló la psicopedagoga Tibisay Ríos.

