En muchas ocasiones, lograr que los niños nos den una mano haciendo algunas tareas de casa no es nada sencillo. La participación de los pequeños en los deberes del hogar es muy beneficiosa para ellos porque, por un lado, es una buena manera de enseñarles a ser responsables y autónomos, mientras que por otra parte, aprenden a trabajar en equipo y a valorar las recompensas por un trabajo bien hecho.
Las opciones son múltiples, desde ordenar los juguetes hasta limpiar la casa. Piensa en qué cosas puede realizar tu hijo y enséñale que esa será su responsabilidad. Con paciencia e ingenio, el reto de que los chicos se interesen en las labores de casa será menos complicado. A continuación, Pitoquito te presenta diez recomendaciones para estimularlos a participar e involucrarse.
1. Determinar las tareas adecuadas para los niños
Antes de solicitar la ayuda de los pequeños es importante establecer las tareas adecuadas a su edad. Ten en cuenta que si se le pide a un niño que lleve a cabo una actividad para la cual no está preparado, se frustrará y no podrá realizarla correctamente.
A los más pequeños puedes pedirles que ayuden a regar las plantas, a poner la ropa sucia en la cesta o a limpiar el polvo. Los niños de 5 años en adelante pueden realizar tareas un poco más complejas como hacer la cama, poner y recoger la mesa (siempre evitando que manipulen cuchillos y supervisando que sean cuidadosos con los objetos de vidrio).
2. Explicar la importancia de sus tareas
Las tareas del hogar son responsabilidades, son pequeñas cosas que hacemos por nosotros y por las personas que queremos. Es importante que los niños entiendan esto y no sientan que son solo “quehaceres” sino contribuciones a la familia. De esta manera es más fácil que se despierte su interés por realizar las labores asignadas, si sienten que trabajan por un bien mayor que por una simple obligación.
3. Crear hábitos del estilo “cuando… entonces…”
La propuesta es enseñar a los pequeños que primero deben cumplir con sus tareas antes de disfrutar del tiempo libre. Por ejemplo: “cuando termines de recoger tu habitación, podemos ir al parque” o “cuando recojas la mesa, puedes mirar los dibujos animados”.
4. Ser pacientes como padres
Es fundamental que seas paciente y tengas confianza en las capacidades de tu hijo. Si asignas una tarea, debes orientarlos sobre cómo realizarla pero teniendo en cuenta que no lo harán como lo haríamos nosotros. Eso no significa que esté mal hecho, simplemente cada persona tiene su manera de hacer las cosas. Es bueno darles espacio y la confianza necesaria para que sean autónomos y, bajo nuestra guía leven a cabo sus labores.
5. Permitir la elección de tareas
Una buena opción para involucrar a los niños con las tareas del hogar es dejarlos elegir qué desean hacer. Por ejemplo, podemos hacer una lista de quehaceres y dejarlos elegir dos o tres tareas que pasarán a ser sus responsabilidades, incluso puedes variar las actividades de una semana a la otra para que no se aburran y aprendan a hacer cosas diferentes.
6. Especialización de tareas
A los niños les gusta sentirse especiales. Aprovecha sus talentos especiales y foméntalos a través de los quehaceres del hogar. Si tienes un hijo muy ordenado, pues aprovecha para que recoja su habitación y ayude a ordenar la casa. Si es meticuloso, puede ayudar a doblar la ropa y guardarla en su lugar. Si dibuja y pinta bien, que sea el encargado de realizar las tarjetas de cumpleaños y los regalos de los familiares. Busca un talento de tu hijo, dile lo especial que es y asígnale una tarea acorde.
7. Empatizar con los niños
Si el niño se niega a hacer una tarea porque está enfadado, molesto o algo le sucede, es mejor esperar un poco y no obligarle a realizarla. Primero hay que saber qué le pasa y solucionar la situación porque de nada nos sirve que grite, patalee y lleve a cabo de mala gana (incluso mal en algunos casos) su quehacer.
8. Dar el ejemplo
Como en todo en la vida, es importantísimo que los padres den el ejemplo. La familia es un equipo y todos deben trabajar juntos. La idea es que todos participen de las tareas del hogar.
9. Ser flexibles
Los quehaceres del hogar son importantes pero podemos ser flexibles. Si el niño tiene muchos deberes del colegio, esa es la prioridad. Primero el colegio y después, si queda tiempo, la tarea del hogar.
10. Apreciar los esfuerzos de los pequeños
No dejes de felicitar a tu hijo cuando lleve a cabo las tareas asignadas, así reforzaras las acciones positivas y los invitaras a repetirlas.