Pitoquito

Descubre el arte de ser prudentes

La prudencia está definida como la moderación y cautela en la manera de ser y actuar. Es una virtud que debemos integrar a nuestra personalidad para aprender a tener un trato justo y generoso hacia las personas.

Ser prudentes nos ayuda a construir en nosotros un carácter más fuerte, seguro y perseverante. También da importancia a la reflexión en nuestro día a día. Porque nos hace considerar los efectos o consecuencias que pueden producir nuestras palabras y acciones ante las demás personas.

Cristina Paz, psicóloga infantil, señala que “la prudencia es un valor complejo que necesita el desarrollo de otros valores, ya que ayuda, por ejemplo, aprender a controlar los impulsos”. Asimismo explica que “tiene que ver con la manera adecuada de decir las cosas, la discreción y la reserva”.

No se trata de no manifestar los sentimientos o ideas, consiste en saberlos expresar de la forma más adecuada y en el momento oportuno, sin herir al otro.

Sin embargo, la prudencia se ve reflejada en otras situaciones o aspectos de nuestra vida. Por ejemplo, cuando gastamos el dinero necesario sin despilfarrarlo o cuidamos las cosas, como juguetes, ropas o útiles escolares, para que estén siempre en buenas condiciones. Y de esa manera mamá o papá no tengan que hacer otras compras.

Descubre el arte de ser prudentes

De igual forma, cuando procuramos llevar una alimentación sana teniendo en cuenta la importancia de conservarnos sanos, en el ámbito físico y mental.

Para forjar este valor, según apunta Paz, los padres o las personas adultas que están alrededor de los niños se convierten en el mejor ejemplo para definir esta actitud. ¡Así que no te adelantes a los acontecimientos y sé prudente!

PITOQUITO recuerda que el imprudente no mide las consecuencias que sus palabras o actos pueden provocar al otro y a él mismo.

Síguenos

Comentarios

Inicia sesión para unirte a la conversación.

Cargando comentarios…

Más en Pitoquito