La comunicación es la base de una buena relación con las personas que nos rodean y en cualquier ámbito de la vida. Constituye una forma de expresar nuestros sentimientos, emociones e ideas y sirve para conocer a las demás personas.
Por lo que resulta indispensable para establecer un contacto con la familia, los amigos o los maestros, permitiéndonos crear lazos de amistad, confianza y afecto.
Para que exista la comunicación tiene que producirse la respuesta por parte del receptor o persona que recibe el mensaje. Si ésta no se da, se dice que no hay comunicación.
Ella puede establecerse de varias maneras, puede ser oral, auditiva o escrita. Pero en todas las formas intervienen factores o elementos que debemos conocer.
La gestualidad. El discurso es tan sólo una forma de hablar ya que el lenguaje corporal también puede señalar ideas y emociones.
Desde el momento en que nacemos empezamos a “comunicarnos”, y lo podemos hacer sin palabras. Los gestos y el sonido, por ejemplo, pueden expresar sentimientos.
¿Qué piensas cuando oyes el llanto de un bebé?: el niño puede estar hambriento. Y, ¿cuando observas un rostro sonriente?: esto es señal de alegría. También la vestimenta, el tono de voz y la postura del cuerpo, aun cuando no indica nada oralmente, transmite información.
Los sordomudos utilizan un alfabeto de señas que realizan con las manos. Entonces, vemos que la comunicación no sólo se trata de palabras.