La importancia de respetar las leyes de tránsito garantiza el buen desenvolvimiento de la ciudad. Existen normas esenciales como un pare o los semáforos que pueden evitar accidentes. Conoce cuáles son las más comunes y qué opinan cuatro niños cuando observan a alguien cometiendo una infracción.
Los adultos adquieren buenos hábitos de conducir con una práctica constante basada en el deseo sincero de llegar a ser un conductor competente. Los niños, en ocasiones, somos esa voz de conciencia que llaman a la reflexión cuando una persona grande comete una infracción.
Hoy, necesitamos estar más conscientes que nunca del papel que nos corresponde desempeñar en la Venezuela que todos queremos construir. Por ello, cuatro compañeros de clase hablan acerca de la importancia de respetar las leyes de tránsito. Desde la más sencilla, como respetar un pare o un semáforo, hasta el símbolo más complejo que advierte el paso de ganado, señales que todos de alguna u otra manera violentamos.
En este momento, ellos nos explican por qué los grandes deben tener cuidado al conducir. Una manera en la que nuestros amiguitos también reflejan la voluntad de formular las advertencias en beneficio de la seguridad de todos.

Aquí los testimonios de tres amiguitos:
Francisco Álvarez. 11 años y estudiante de quinto grado en el Colegio San Vicente de Paúl. Él reconoce que le molesta que los adultos no respeten los semáforos. “Pueden causar problemas o un accidente. Siempre le pregunto a mi papá por qué las personas no respetan unas normas tan sencillas de convivencia como lo son las relacionadas al manejo. Me gustaría que todo el mundo respetara esas reglas para vivir en un país mejor”.
Dailing Tello. 10 años y estudiante de quinto grado en el Escuela Básica Lucila Palacios. Dailing asegura que cuando su papá se traga una luz roja le dice que la policía lo va a detener. “Siempre le digo a papi que eso no lo debe hacer porque contribuye a crear desorden. Además, si él lo hace, estimula a que otros cometan lo mismo y hayan accidentes. Mi recomendación consiste en decirle a todos los papás de Venezuela que cumplan las normas de tránsito”.
Lihan Barrios. 12 años y estudiante de sexto grado en el Escuela Básica Lucila Palacios. Ella afirma que la importancia de respetar las normas de tránsito descansa en la posibilidad de evitar accidentes. “Cuando mi papá se come una luz le comento que debe tener cuidado en no volver a hacer eso porque puede chocar. Comerse la luz, tragarse el pare o una flecha son las infracciones más comunes que los grandes cometen y que hacen que vivamos en un país de gente desordenada”.
Elizabeth Urdaneta. 11 años y estudiante de sexto grado en el Colegio San Vicente de Paúl. Ella confiesa: “Está muy mal irrespetar las normas porque pueden ocurrir muchos choques. Además, si la policía los descubre en una de esas infracciones los multarían. Las normas de tránsito más violentadas son los semáforos, los pares, las flechas y el rayado del paso de los peatones”.