A todos los niños les encanta jugar para desgastar sus energías diarias. Por eso, en esta ocasión te enseñaremos cuales son los beneficios que tendrán si disfrutan momentos de diversión al aire libre, en total contacto con la naturaleza.
En ese sentido, el profesor de educación física, Jesús González, nos explica los siguientes beneficios:
1. Los niños podrán interactuar con el medio ambiente y tener un contacto directo con la fauna y la flora. De seguro esta experiencia los ayudará a ser más sensibles a los diferentes ecosistemas.
2. Los pequeños podrán explotar con mayor confianza su creatividad y libertad para expresarse. Además, cuando los niños juegan al aire libre en grupo, se fomenta en ellos la socialización y la comunicación.
3. Podrán realizar actividades aeróbicas que los ayudarán a mejorar su respiración y circulación.
4. Los espacios abiertos no son estáticos, sino dinámicos. Cabe la posibilidad de cambiar el juego sin problemas. Desde caminar unos minutos, hasta llegar a jugar y correr con el perro, los ayudará a ejercitarse y será propicio para su salud.
5. Jugar entre las siete y nueve de la mañana mejora la vista, agudiza los sentidos y es beneficioso para la piel.