Los resfríos, las gripes y otras enfermedades comunes llegan cuando empiezan a cambiar las temperaturas ambientales. Las defensas naturales conforman el sistema inmunitario del cuerpo de tus niños, es decir que son quienes los protegen de la invasión de bacterias, virus, hongos y parásitos.
Por eso es necesario que pongas en práctica 5 hábitos que ayudan a subir las defensas de los niños:
Lavarse las manos, esta es un hábito ideal para cada momento del día, enséñale a tus hijos a lavarse las manos con jabón durante 15 y 20 segundos, después de ir al baño, antes de comer, después de estar en el parque o de jugar en casa. Lavarse las manos regularmente les reduce la posibilidad de padecer enfermedades gastrointestinales y respiratorias.
Hacer ejercicios al aire libre, que el niño pueda mantenerse activo les ayuda a mejorar la circulación de las células que combaten las infecciones reduciendo así la posibilidad de caer enfermos. Llévalos a jugar al fútbol, correr, trepar y todas las actividades físicas que prefieran.
Buen descanso, que los niños puedan dormir bien, es fundamental para tener buenas defensas. Cuando los pequeños tienen la imposibilidad de conciliar el sueño pueden disminuir las defensas dejándolos cerca de las enfermedades.
No tener contacto directo con objetos o manos sucias, enseña a tu hijo a ser cuidadoso al momento de no compartir cucharas, tazas, vasos o cepillos de dientes y sobre todo a evitar tocarse el rostro sin antes lavarse las manos. No olvides explicarle que es necesario taparse la boca al estornudar o al toser para evitar contagiar a otras personas.
Alimentación completa y equilibrada, platos diarios que sean variados es fundamental para que tus hijos ingieran todos los nutrientes necesarios para prevenir enfermedades, entre los que destaca por ejemplo las vitaminas C y D.