Un buen descanso es fundamental para nuestro desarrollo físico y emocional. Dormir tranquilo también ayudará a tus hijos en el tratamiento del déficit de hormona del crecimiento.
La doctora en medicina interna, Charito Peña, enfatiza en la necesidad que los niños duerman mínimo 8 horas al dia para que recuperen energías y fortalezcan todas sus defensas: “Los padres deben estar pendiente de sus hijos a la hora de dormir, pues sería un grave error que los niños se vayan a la cama muy tarde y luego se despierten muy temprano para ir al colegio, lo recomendable son 8 horas durante la noche”, enfatizó.
Un buen descanso nos permite tener emociones estables, una actitud estable y feliz. Pero además, se relaciona con el aumento de estatura en la infancia. Y es que durante las horas del descanso, aumenta la secreción de hormona del crecimiento, la cual contribuye al desarrollo de células y tejidos, modulando el metabolismo de las proteínas, según aseguraron diversos expertos a PITOQUITO.
igualmente, la endocrinóloga y pediatra, María Esperanza Velásquez, comentó que el buen dormir es necesario para que los niños se repongan del acontecer del día y así tengan un mayor rendimiento en las actividades psicomotoras, Además, añadió que el sueño facilitará el aumento de la estatura, recordando que la secreción de hormona del crecimiento se incrementa a los 50 o 60 minutos de haberse iniciado el sueño nocturno.
El descanso y el rendimiento escolar
Un buen descanso está relacionado con el alto rendimiento escolar, si el pequeño llega despierto y alegre al colegio, prestará atención a las explicaciones del docente, participará en las actividades con entusiasmo y podrá entender todos los temas y desarrollará con éxito todas las tareas, exámenes y trabajos dentro del aula de clases.
No obstante, cabe destacar que no solo la cantidad y la calidad del sueño influyen en la secreción de la hormona. La concentración de azúcar en la sangre, el hambre, el ejercicio, los traumatismos y la fiebre también desempeñan un rol importante, Si tienes una adecuada alimentación, la práctica de actividades físicas y una buena genética familiar, favorecerá el buen descanso al niño.
Además, recuerda que hay tiempo para todo, así que organiza un horario junto a tus hijos para que la prioridad sea el descanso en las primeras horas de la noche.