Empezaron las clases y con ellas la proliferación de enfermedades en el aula, como moquitos, catarros, infecciones respiratorias, entre otras. En común llevar al niño feliz al aula y al recogerlo en la salida encontrarlo enfermo.
La pediatra Patricia Díaz explica que los bebés y niños pequeños (menores de 6 años), no saben soplarse la nariz ni tose situación que hace difícil que movilicen las secreciones y esto en última instancia, les impide amamantar, comer y dormir.
“En nuestro sistema respiratorio siempre hay mocos (producimos aproximadamente 1 litro de moco/día), convenientemente localizados allí como primera barrera de defensa contra gérmenes provenientes del exterior. Uno de los mecanismos de defensa en caso de inflamación e infección es producir mayor cantidad de moco”, detalló la experta.
Díaz explica algunos virus frecuentes:
Si la inflamación tiene lugar en la nariz, será una rinitis.
Si la inflamación se produce en la garganta y además tiene dolor, tendremos una faringitis;
Si los virus inflaman principalmente la laringe y el niño presenta afonía (pierden la voz o se ponen roncos) o tos perruna, hablaremos de una laringitis.
Y si la infección progresa y desciende a los bronquios, hablaremos de bronquitis .
Las mejores medidas:
1) Mantener hidratación (leche humana o agua si el niño se ha destetado)
2) Evitar mucolíticos expectorantes.
3) Lavado de manos frecuente con agua y jabón
4) Lavados nasales con solución fisiológica (tu mejor aliado).
