La magia de la infancia, la pureza de los niños, su espíritu creativo y alegre fueron la inspiración de la periodista y psicóloga Berna Iskandar quien apuesta por un modelo de crianza respetuosa desde el amor y la conexión con el alma: “Las personas civilizadas no necesitan de gritos y golpes para comunicarse, la palabra precisa es clave en todas las relaciones”, destacó una de las promotoras de la crianza respetuosa en Venezuela en entrevista a PITOQUITO.
A propósito de ser julio el mes del niño, Pitoquito y sus amigos conversaron con la autora de “Conoce mi mundo” y te presentamos la entrevista que busca favorecer las relaciones familiares y la conexión entre padres e hijos, para formar niños alegres y adultos felices.
¿Cuál es la visión que se tiene de los niños?
Siempre se les ha catalogado como emperadores, tiranos, manipuladores, que sino los frustras y les pones límites a través de la generación del dolor, la imposición, la amenaza y el miedo entonces se van a convertir en seres asociales. Las doctrinas hostiles de la infancia son muchas, vivimos en un mundo que está orientado con esas doctrinas. El niño nace del pecado original, hay que bautizarlo, formarlos, por eso creemos que hay que robotizarlo como si fueran seres programables, a través de recursos conductistas, condicionarlos como niños que no entienden nada, hay muchas maneras de ver un niños pero hay una manera concreta que está alejada de la realidad.
¿Cuál es la realidad del niño que maneja y quiere dar a conocer?
Que el niño básicamente es un ser que nace con la capacidad de amar, de ser generoso, de ser altruista, de ser empático y en la medida que reciba ese trato va a desarrollar esas cualidades y valores.
¿Y cómo descubrir esa realidad? ¿cómo aprender a escuchar al niño desde el corazón?
Las voces exteriores de la civilización que tiene un concepto falso de lo que es un niño son las que privan en nuestro condicionamiento, si nos dejamos llevar por la intuición de la sabiduría ancestral si, nos conectamos por ejemplo con el llanto del niño… ¿qué hace el papá? lo consuela, pero que te dice el pediatra, el psicopedagogo, el consejo popular… si lo cargas lo malcrías o déjalo llorar para que aprenda a tolerar frustraciones, pero eso parte con una creencia basada en la falta de información en la falta de formación de los procesos naturales reales del niño.
¿Qué es fundamental que los padres conozcan?
Es importante que los padres entiendan que los niños pasan por distintos etapas madurativas; en los primeros años son egocéntricos porque no han madurado una cantidad de nociones de la razón que les permiten manejar sus emociones distintas, pero llegará un momento que por sí solo las conductas las dejaran atrás como descargar con golpes, mordiscos, querer agarrar de todo es propio de un proceso madurativo, no es que haga lo que quiera… si es algo que va a dañar a él o a otro lo podemos contener y dar otra alternativa para que descargue, eso es distinto a pensar que si no lo regañamos o no le pegamos no va a aprender, claro que si aprenderá cuando madure para ello dejará de hacerlo.
¿Qué importancia le da a la comunicación tanto verbal como no verbal?
La comunicación es fundamental, los seres humanos somos mamíferos, creemos que por qué hablamos, por qué razonamos lo más importante es el intelecto, olvidamos que tenemos un diseño flilogenético, biológico que debemos echar raíces en nuestro aspectos animales, nacemos de un vientre materno, tomamaos la teta, los mamíferos necesitamos contacto. Las necesidades filogenéticas, biológicas de contacto, de nutrición epidérmicas no tienen sexo, son humanas y son tan importante como comer y respirar para desarrollarse bien. Por otra parte la comunicación de las personas civilizadas debe ser sin gritos ni golpes.
¿Cómo conocer al niño, aprender a mirarlo desde el corazón?
Como padres para mejorar con interacciones y acompañamiento con nuestros hijos debemos hacer dos cosas principalmente, una formarnos porque vivimos en una civilización con tantos malos entendidos en cuando a la necesidades del niño que lo llevamos padres, profesionales, especialistas, todos tenemos lagunas en cuáles son los procesos psico-afectivos del niño y acompañar de acuerdo a esa realidad y no como nos han hecho creer que es el niño y por otro lado tenemos que hacernos preguntas. Buscar ayuda, ver que nos pasó a nosotros cuando fuimos niños hasta que punto en la infancia fuimos amados o desamparados cómo desde nuestro amor o desamparo estamos entendiendo y atendiendo a nuestro hijo hoy y cómo se nos dificulta entablar una relación de empatía y comprender lo que nos está pidiendo porque si a nosotros no nos comprendieron y no nos dieron lo que necesitábamos…
… Si cuando llamábamos a mamá en la noche para que nos que teníamos miedo en la habitación para que nos consolara nos decía quédate tranquilo eres un malcriado no me molestes, entonces es difícil comprender como adulto que ese pedido de presencia segurizante es realmente genuino inmediatamente lo vamos a descalificar, buscar ayuda con el profesional o el método de indagación personal indicado, no cualquiera la gran mayoría está formado para ver al niño como un perverso y por lo regular esta clases de profesionales favorecen esas historias infantiles, neurosis por las crianzas insanas, yo recomiendo leer Alece Miller, todos sus títulos explican muy bien el tema.
¿Qué ve en un niño?
Veo mucha magia, energía, pureza, verdad, no han pasado ellos por ellos el tamiz de los condicionamientos sociales saben lo que les encajan, lo dicen abiertamente, ellos no tienen cuentos son muy puros, también son telepáticos saben aunque no manejen el lenguaje verbal lo que tú estás pensando lo que tú estás sintiendo, conectan contigo cuando tú los comprendes. Te das cuenta cuando entablas ese vínculo de comprensión con ello, la mirada pura de los niños inspiran.
Nacemos buenos con capacidad de amar pero esto cambia a lo largo de estos patrones de crianza insanos y nos convertimos en adultos deprimidos, adictos, angustiados, insatisfechos. Pero los niños vienen con ese potencial y si nosotros cambiamos esa mirada hacia ellos y recuperamos la fe en ese potencial y los acompañamos con respeto veremos resultados porque yo he visto.
¿Cuál sería tu mensaje para los niños?
A los niños yo les diría tienen que ser amados tal y como son, no tienen nada que pretender, no tienen nada aparentar, sean ustedes porque son maravillosos, perfecto, y no les cambiaría absolutamente nada, los amaría tal como son y los acompañaría siempre en sus necesidades ustedes no tienen cuento son lo que, son son perfectos.