El cuidado del cuerpo más allá de la higiene tiene que ver con evitar el maltrato de terceros. Por lo que resulta importante desde temprana edad educar a los pequeños enseñándole lo importante de resguardarse del toqueteo de terceros, especialmente sus partes íntimas.
Para estar seguros y felices, la psicóloga Anna Converso, especialista en psicología de la salud, presenta recomendaciones para niños y sus padres a fin de mantener un cuerpo saludable física y emocionalmente, especialmente libre de maltrato:
Para los niños:
“El tema del cuidado de nuestro cuerpo es fundamental, desde que estamos pequeños. Es por ello, que hoy les traemos algunos tips para la identificación de algunas situaciones que ponen en riesgo nuestra integridad física, es decir, nuestro cuerpo.”
– ¿Sabes identificar las partes públicas y privadas de tu cuerpo? Pídele ayuda a un adulto, y logra establecer algunas diferencias.
– Reconocer en cuáles situaciones, lugares, puedo sentirme seguro y cuáles no. Es decir, ambientes conocidos como la escuela, la casa, son espacios donde puedo pedir ayuda, si la necesitara.
– ¿Sabes quiénes son tus personas de confianza? ¡Sí!, confianza. Aquellas a las que les cuentas tus cosas más importantes. Haz una lista de aquellas personas, ya sean mamá o papá, abuela, abuelo, a las que puedes acudir si algo malo te pasa, y de las cuales, estás seguro que te ayudarán.
– ¿Conoces los secretos malos y buenos? Es muy fácil identificarlos. Si alguna persona conocida o extraña, te invita a tener secretos que no te hagan sentir bien, entonces es un secreto malo, el cual no debes guardar.
– ¿Sabes que hay caricias malas y buenas? A todos nos gusta recibir buenas caricias, es decir, solo aquellas con las que nuestro cuerpo se siente bien. Las malas, tratan de entrar en contacto con nuestras partes privadas.
– Siempre que tu cuerpo haga como alarma y se encienda en situaciones muy incómodas, ¡HUYE!. Busca un espacio donde te sientas seguro y confiado.
Para los papás:
“Una de las cosas que más importantes, en la educación emocional de nuestros pequeños, es siempre la prevención, y más si hablamos sobre la prevención del abuso infantil. Por eso, aquí nuestras recomendaciones”.
– ¡Mucha observación! Estemos siempre monitoreando aquellas actividades y personas que son parte de la vida de nuestros hijos, en diferentes áreas, es decir, tanto en la escuela, como en lugares de actividades extra curriculares.
– Al hablar del tema sexual, seamos los primeros en educar sexualmente a nuestros hijos. De acuerdo a la edad que tengan, hacerles saber de una manera acorde a su capacidad cognitiva, aspectos relacionados al conocimiento de su propio cuerpo, el del sexo opuesto y la importancia de resguardarlo.
– Si notamos en nuestro hijo, conductas sexuales en su cotidianidad, ¡acuda a un profesional! Así, puede iniciarse una evaluación psicológica a fin de determinar las causas, y establecer un plan de acción.
